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	<title>Urbano &#8211; Prototyping</title>
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	<description>how social experimentation works</description>
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		<title>La ciudad de los 15 minutos: ¿Bluff aceleracionista o el futuro de las ciudades?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Alberto]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 May 2023 08:45:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
		<category><![CDATA[Urbano]]></category>
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					<description><![CDATA[Quiero empezar por hacer una distinción entre el programa de la ciudad de los 15 minutos (C15M) y el libro editado por Más Madrid. Desconozco qué razones han llevado a Más Madrid a hacer suyo el programa de la C15M. Pero lo cierto es que nada de lo que se dice en este libro necesita, [&#8230;]]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">Quiero empezar por hacer una distinción entre el programa de la ciudad de los 15 minutos (C15M) y el <a href="https://lenguadetrapo.com/libros/fuera-de-serie/la-ciudad-de-los-15-minutos/">libro editado por Más Madrid</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desconozco qué razones han llevado a Más Madrid a hacer suyo el programa de la C15M. Pero lo cierto es que nada de lo que se dice en este libro necesita, en realidad, del marco teórico de la C15M. Nada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, hasta cierto punto, las propuestas que contiene el libro son antitéticas al marco teórico de la C15M. Poner en el centro el “tiempo”, como hace la filosofía del cronourbanismo de la C15M, no sólo no es equiparable a poner en el centro la vida, lo colectivo o lo común, sino que la historia entera del urbanismo desde el siglo XIX nos ha enseñado que la “gestión del tiempo”—su racionalidad calculadora, sus logísticas de la optimización, su infraestructura epistemológica—subyace y alimenta el aceleracionismo desarrollista que nos ha traído hasta aquí. Pocas cosas más contrarias al derecho a la ciudad que esta obsesión por el tiempo como vector y recurso de la planificación urbana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, en mi intervención me gustaría centrarme en la teoría de la C15M. &nbsp;Porque trae al frente una serie de tensiones sobre cuya conceptualización depende, efectivamente, el futuro de nuestras ciudades: conceptos como proximidad, densidad o cohesión, que juegan un papel central en la C15M, pero que lo hacen desde presupuesto equivocados, por no decir perversos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así que con vuestro permiso me gustaría empezar por situar un poco la idea de la C15M: de dónde viene, con qué tradiciones dialoga, a qué intereses responde, etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De partida, creo que no está de más decir que Carlos Moreno, la persona detrás de la idea, es especialista en robótica y tecnología industrial, y que su primer acercamiento al mundo de la ciudad, allá por 2006, es en el contexto de la aplicación de la robótica y sistemas electrónicos de vigilancia al mundo urbano, lo que durante muchos años (y todavía hoy) se conoce como el “urbanismo smart”, las smart cities.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El concepto de la C15M coge vuelo en 2020 cuando Anne Hidalgo lo usa como eslogan de la campaña política para su reelección como alcaldesa de Paris.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta ese momento la idea carecía de la más mínima fundamentación conceptual o académica. Había circulado más que nada en textos muy breves o entrevistas que le hacen a Moreno en revistas de negocios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, si no me equivoco, el primer artículo propiamente académico que escribe Moreno con su equipo—el artículo que hoy ya sí cita todo el mundo—no es publicado hasta 2021 en una revista cuyo nombre lo dice todo: <em>Smart Cities.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Así que lo que voy a hacer es detenerme en este artículo pues es el texto más completo que tenemos donde se desarrolla la idea de la C15M. De hecho, es <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/alianza-ensayo/la-revolucion-de-la-proximidad-carlos-moreno-9788411482004/">más completo que el libro que acaba de ser traducido y publicado por Alianza Editorial</a>, sobre el que podemos hablar luego si a alguien le interesa, pero que salvo por un brevísimo capítulo, apenas fundamenta tampoco esta idea de los 15 minutos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bien, entonces permitidme entrar la artículo, que lleva por título “<a href="https://www.mdpi.com/2624-6511/4/1/6">Introducing the “15-minute city”: Sustainability, Resilience and Place Identity in Future Post-Pandemic Cities</a>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El artículo presenta la ciudad de los 15 minutos como alternativa a la planificación urbana en un mundo post-COVID. El COVID nos muestra la vulnerabilidad de nuestras ciudades y la ciudad de los 15 minutos, argumentan los autores, nos ofrece una alternativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué pasó durante la COVID que nos exige replantearnos la condición urbana hoy? ¿Qué ciudad asomó entonces? Vimos, dicen Moreno y su equipo, la aparición de “innovadoras infraestructuras urbanas temporales”. El ejemplo que dan, el único ejemplo (ver figura 1) es una apuesta masiva por el transporte en bicicletas en Beijing y Nueva York, para evitar el uso del transporte público, acompañado, por ejemplo, de la declaración de los talleres de reparación de bicicletas en Copenhague como servicios esenciales o la puesta en marcha de dos nuevos carriles bici en Berlín.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta obsesión por la bicicleta es fascinante. Pero no es casual.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-style-default"><a href="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2023/05/Screenshot-2023-05-05-at-10.26.00.png"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="578" height="496" src="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2023/05/Screenshot-2023-05-05-at-10.26.00.png" alt="" class="wp-image-2599" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2023/05/Screenshot-2023-05-05-at-10.26.00.png 578w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2023/05/Screenshot-2023-05-05-at-10.26.00-300x257.png 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2023/05/Screenshot-2023-05-05-at-10.26.00-450x386.png 450w" sizes="(max-width: 578px) 100vw, 578px" /></a><figcaption>Figura 1. Servicios temporales urbanos durante la COVID (Moreno et al, 2021, p. 96</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En este punto aparece por primera vez uno de los vectores centrales del artículo, del programa entero de la C15M, que es la “digitalización”. La explosión en el uso de la bicicleta, dicen los autores, abre una ventana oportunidad al desarrollo de tecnologías digitales para la gestión de servicios de bicicleta compartidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La digitalización permite unificar los tiempos y espacios de uso de servicios y funciones de la ciudad, “densificando” nuestra relación con la ciudad en determinados momentos de disfrute y experiencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta idea es absolutamente central y está en el corazón mismo de la propuesta. La gestión del tiempo, su capitalización como recurso, organiza la filosofía entera del programa de la ciudad de los 15 minutos, y de hecho forma parte del engranaje de la epistemología del “cronourbanismo”, a la que ya me he referido antes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo el programa del cronourbanismo gira en torno a la fantasía de que una mejor gestión del tiempo nos va a permitir disfrutar más de la ciudad, cohesionar más y mejor las relaciones y los tramas de nuestra vida en comunidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y que la receta para conseguir ese acoplamiento mágico entre espacios, comunidades y tiempo son las tecnologías digitales y smart, y especialmente la llegada del Internet de las Cosas:</p>



<blockquote class="wp-block-quote has-small-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p>The”15-Minute City” concept, further expounded on in Section 5 below, aligns with the tenet of “chrono-urbanism” and advocates for increased proximity, social interaction captured by the “density” dimension, digitalisation and diversity pillars which in essence would lead to more closely knitted community fabrics. This would by a larger margin be facilitated by the increased technological advancements that have led to the emergence of such novel urban planning models like the Smart City concept, which is based on the success of digital revolution. On this, the underlying principle of Smart City concept is the deployment of diverse technologies to optimize different urban fabrics. Numerous authors champion this concept as a novel model that can assist cities to achieve sustainability and improved liveability status for an increased quality of life for their residents.</p><p>The achievement of Smart City concept in the current epoch is tied to availability of a rich interconnected array of Internet of Things (IoT) devices that have the capacity to collect, and send data to a centralized network, where this data is then computed, analyzed and distributed, in real-time to respective urban department for actions. The availability of IoT devices, which Alam [49] note will be in excess of over 75 billion devices by 2025, coupled with technologies such as Artificial intelligence (AI), Big Data, Machine Learning and Crowd Computing and others is expected to actualize the proposed 15-Minute City concept. (Moreno et al, 2021, p. 98)</p><p>For instance, with technology such as AI, IoT and Big Data, technologies such as bike sharing [51], online shopping [52], car sharing [53], and drone delivery services (currently being tested by Amazon [54]), amongst others, are on the rise in different cities. Such services are geared to ensure that people are safe and on time by eliminating the need to travel to purchase different items (Moreno et al, 2021, p. 99)</p></blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">No menos importante, esta oportunidad que nos brindan las tecnologías digitales de densificar y cohesionar el espacio-tiempo y dotarlo de vitalidad comunitaria, dicen los autores, es muy posible que permita intensificar las identidades de los lugares, de las plazas, los barrios o los parques donde hacemos vida en común, y de este modo que permita explotar la “marca” ciudad o el “branding” de estos lugares, atrayendo el turismo y, en palabras textuales, “capitalizando los resultados de la resiliencia”:</p>



<blockquote class="wp-block-quote has-small-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p>in the future with the emergence of 6G mobile connectivity technology and have become critical tool in generating massive amounts of data, which when processed and analyzed have enabled cities to improve on areas like branding through place identity… The advantage of this practice is that cities are able to draw not only tourism traffic, but also local ones, which ultimately help improve their economic status through increased job opportunity and increased revenue flow, while capitalizing on resiliency outcomes (Moreno et al, 2021, p. 99)</p></blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote has-small-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p>modern technologies have become accessible and practical, especially due to availability of wearables (including those gathering biodata) and urban sensors and data collection techniques that not only allow people to keep tab of their health, but also provide large datasets that could be used to improve the liveability of the area. (Moreno et al., 2021, p. 100)</p></blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Pocas expresiones más nítidas y mesiánicas del urbanismo smart que esta. Estamos ante un urbanismo computacional y de datos de libro, donde se aboga por el uso de tecnologías blockchain, sensores urbanos y sistemas de computación de big data (incluidos biodatos) para “optimizar la densidad” de la trama de recursos, relaciones y experiencias que conforman la vida en la ciudad. Dígase de paso que nada se dice sobre la propiedad intelectual de esos datos: dónde se alojan, quién ostenta sus derechos de explotación, para qué usos y con qué criterios, etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es a esta altura del argumento donde nos encontramos a los autores declarar, ya sin ambages, que la “digitalización”, y estoy citando, “alinea el concepto de la ciudad de los 15 minutos con el concepto de la Ciudad Smart, del cual deriva, en parte, su inspiración” (Moreno et al, 2021, p. 104).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta aquí el programa de la ciudad de los 15 minutos según sus fuentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué podemos decir sobre él?</p>



<p class="wp-block-paragraph">1. Yo empezaría cuestionando que esto sea urbanismo. Hay una visión romántica de cómo sería una ciudad mejor, más verde y azul, que optimiza el uso de la tecnología para alcanzar &nbsp;mayor calidad de vida, una vida en comunidad más rica. Una imagen con la que evidentemente es difícil no estar de acuerdo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero por otro lado la “ciudad” que se invoca es una ciudad genérica a la que se le aplica un análisis igual de genérico de sus males. Se habla en abstracto sobre “desigualdad” o&nbsp; “cambio climático” pero apenas hay referencias a los procesos de acumulación, financiarización, gentrificación, dataficación, precarización laboral, consumo energético o expulsión poblacional que alimentan y osifican esas mismas dinámicas de desigualdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso que quizás sea marketing de ciudades o quizás prospectiva tecnológica aplicada a la explotación de servicios urbanos. Pero yo titubearía a la hora de describirlo como “urbanismo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">2. Mi segunda observación está relacionada con el “cronourbanismo”. Esta manera de entender el tiempo como un recurso preñado de costes de oportunidad se soporta sobre una epistemología muy cuestionable, donde la ciudad aparece ya de antemano como un lienzo capitalista donde gestionar no es otra cosa que “optimizar” ecuaciones entre recursos económicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, precisamente porque la C15M no ofrece otra cosa que un modelo de gestión del tiempo, el <a href="https://diario.madrid.es/blog/notas-de-prensa/nueve-de-cada-diez-madrilenos-viven-bajo-la-teoria-de-la-ciudad-de-los-15-minutos/">Ayuntamiento de Madrid salió todo ufano a decir que el 99,8% de los madrileños ya vivían “bajo la teoría de la ciudad de los 15 minutos”</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero es que incluso <a href="http://vps181.cesvima.upm.es/re-hab/2020/05/06/hacia-la-ciudad-de-los-15-minutos-frente-al-covid19-la-densidad-espacial-de-madrid/">aproximaciones mucho más sofisticadas a la C15M, como la que llevaron a cabo desde el Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad de la ETSAM</a>, cruzando los datos de densidad del padrón con los parámetros dotacionales para una ciudad sostenible que Agustín Hernández Aja, Julio Alguacil et al analizaron en 1997 en el libro <em>La ciudad de los ciudadanos</em>; incluso estos análisis al final sólo nos ofrecen fotos sincrónicas de qué hay en un barrio, no de lo que pasa en él, que apenas arañan la superficies de las desigualdades que atraviesan la ciudad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No sé si alguno se acordará de la geografía temporal de Torsten Hägerstrand, geógrafo sueco quien en los 1960-70s dedicó una parte de su vida a pensar la ciudad como una suerte de ecosistema de “gusanos” espacio-temporales que se atraviesan, cruzan y solapan unos con otros, orillando, decantando así hábitos, esperas, costumbres, modos de hacer y de habitar la ciudad. El tiempo en esta epistemología es un <em>efecto</em>, no un recurso, y nos obliga a hacernos cargo de las estructuras de fondo, las desigualdades socio-económicas, de género, de raza, etc., que reticulan la ciudad de una manera u otra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">3. Por último quiero detenerme en el escenario post-COVID que da pie al lanzamiento del proyecto de la ciudad de los 15 minutos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ciudad se plantea siempre como un ente abstracto, un espacio que necesita ser gobernado y gestionado, siempre en singular: se habla de las desigualdades socio-económicas de las ciudades, de desequilibrios territoriales, pero la inteligencia de gestión se da siempre por arriba, desde un nivel urbano total. De hecho, de interpelar a alguien en concreto, creo que es justo decir que el texto interpela a empresas de tecnología y administraciones públicas, y las interpela a trabajar por la digitalización de la ciudad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es más, cuando aparecen los ciudadanos, aparecemos siempre como individuos, bien como usuarios de bicicletas, bien como conductores de coches. Incluso de alguna manera podríamos decir que esos dos vehículos, la bici y el coche, organizan todo el paradigma de transformación de la C15M.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Decía que me llamaba la atención que todo esto cogiera carrerilla tras la COVID porque si algo nos ha enseñado la pandemia ha sido el <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/02637758241242219#bibr20-02637758241242219">extraordinario papel de las logísticas e infraestructuras comunitarias durante lo peor del confinamiento</a>: <a rel="noreferrer noopener" href="https://revistas.ucm.es/index.php/CUTS/article/view/90162" target="_blank">redes de apoyo mutuo, redes de recados, redes de derivaciones, despensas solidarias, centros sociales, asociaciones de comerciantes, de vecinos, comunidades de cuidados, centralitas telefónicas de asistencial vecinal, etc</a>. Pero nada de esto aparece en el relato de Moreno. En <em>La revolución de la proximidad</em> Moreno se apoya a menudo en <em>Las ciudades invisibles</em> de Italo Calvino. Pero para ciudades invisibles todo el entramado comunitario del urbanismo COVID que pasa totalmente desapercibido a sus ojos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, hay dos pasajes en el libro de Más Madrid que me parecen iluminadores en este sentido:</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el capítulo de Nerea Morán Alonso sobre la necesidad de repensar el urbanismo alimentario hay un momento en el que desarrolla la idea de los “centros comunitarios para la alimentación” (siguiendo el ejemplo de los Community Food Centres en Canadá), se dice lo siguiente:</p>



<blockquote class="wp-block-quote has-small-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p>En estos centros comunitarios se pondría a disposición del vecindario unas instalaciones que permitan cocinar y comer colectivamente, visibilizando y compartiendo un trabajo reproductivo que usualmente se realiza en la esfera privada. De esta forma se pueden reforzar los lazos sociales y <em><strong>liberar presión de muchos hogares para los que es un problema contar con el tiempo, el espacio o el dinero que hacen falta para cocinar</strong></em>. (p. 93-94, énfasis añadido)</p></blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Fijaos bien que esa apuesta por la liberación de presión no se refiere directamente a la liberación de un recurso, el “tiempo”, cuya disponibilidad nos va a permitir organizarnos de otra manera. Se refiere, por el contrario, a una puesta en escena de una nueva manera de estar juntos. <strong>Lo que se libera aquí no es tiempo sino comunidad</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y ese es para mí el quid de la cuestión: ¿qué clase de comunidades tejen una ciudad en el siglo XXI? No qué hacemos con el tiempo, pregunta cuya imaginación pertenece a una epistemología racionalista y posesivo-individualista, sino qué clase de complicidades y complejidades traman la ciudad hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo pasaje lo encontramos en el capítulo de Nacho Murgui y apunta al mismo tipo de inquietud. Todo el capítulo está dedicado a pensar qué clase de comunidad pueda ser un barrio, qué forma de gobernanza es necesaria para pensar la escala barrio, teniendo en cuenta que la escala territorial administrativa más pequeña que tenemos son las Juntas de Distrito, y que éstas apenas tienen competencias. En este contexto, Murgui dice lo siguiente:</p>



<blockquote class="wp-block-quote has-small-font-size is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p>La ciudad de los 15 minutos no puede construirse sobre la base de una estructura municipal diseñada como una herramienta para el despliegue de unos planes generales concebidos para la mercantilización del suelo y el desarrollo de proyectos faraónicos concebidos de espaldas a la ciudadanía. Un gobierno municipal que quiera avanzar hacia la ciudad de los 15 minutos deberá construir <em><strong>una estructura de poder local</strong></em> acorde con esa finalidad venciendo la inercia contraria de décadas de centralismo y burocratismo.” (p. 179, énfasis añadido)</p></blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">No se puede decir más claro: la C15M es una ficción cronoutópica si no nos anclamos primero en el territorio. El tiempo es un recurso teleológico y desarrollista, que nos empuja siempre a imaginarnos mejores, más guapos, más simpáticos, capaces de llegar antes a los sitios, pero no de estar más cerca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese <em>estar cerca </em>no se mide por el tiempo que tardamos en llegar, sino por el vínculo social que establecemos. Una y otra vez nos olvidamos de los peligros aceleracionistas de pensar el tiempo como rendimiento socio-económico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, para mi, la C15M es un bluff, un engaño aceleracionista. Porque si lo que nos interesa es la proximidad, la densidad o la cohesión ecoterritorial, entonces la pregunta debe ser siempre por los bienes públicos e infraestructuras colectivas que ensayan nuestra cercanía como sociedad, no nuestras capacidades de llegar antes a los sitios.</p>
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		<title>¡Nuestros derechos serán nuestras infraestructuras!</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Alberto]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Mar 2018 12:33:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciudad Escuela]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Proyectos Ciudadanos]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Hace unos días <a href="http://laaventuradeaprender.educalab.es/home" target="_blank" rel="noopener noreferrer">La Aventura de Aprender</a>&nbsp;(LADA) publicó una nueva serie de sus <a href="http://laaventuradeaprender.educalab.es/guias" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Guías de Aprendizaje</a>, en esta ocasión un conjunto de <a href="http://laaventuradeaprender.educalab.es/guias/ciencia-ciudadana" target="_blank" rel="noopener noreferrer">guías sobre ciencia ciudadana</a> que aspiran a promover mayor conocimiento sobre cómo son y funcionan los bienes comunes.</p>
<p>Una de las guías incluidas en la nueva colección es&nbsp;<a href="http://laaventuradeaprender.educalab.es/documents/10184/73911/AlbertoCorsin_infraestructurasD.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Reclamar las Infraestructuras</em></a>. El texto nos invita a reflexionar&nbsp;y jugar&nbsp;(¡pues incluye varios juegos!)&nbsp;con la noción de &#8220;infraestructura&#8221;:&nbsp;a hablar con las infraestructuras, a pensar con y desde ellas, ¡incluso a pensar <em>como una infraestructura</em>!&nbsp; Os copiamos un breve extracto del último capítulo de la guía, &#8220;Infraestructuras que echan a volar&#8221;, que da buena cuenta de su aspiración general:</p>
<p>• Vuestros derechos serán vuestras infraestructuras: haceos cargo pero no dejéis de jugar.</p>
<p>• Pensad con las infraestructuras: sacad a la luz e inventad lenguajes.</p>
<p>• Pensad desde las infraestructuras: buscad complicidades, buscad las cosquillas, mapead vuestros territorios</p>
<p>• Pensad como una infraestructura: abrid un espacio para toda controversia, echad a volar.</p>
<p>La guías LADA tienen todas una licencia Creative Commons y se pueden descargar libremente desde la página web del proyecto.</p>
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		<title>Political exhaustion and the experiment of street</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Alberto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Mar 2017 11:57:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[15M]]></category>
		<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
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					<description><![CDATA[We have recently published an article on the role of ‘exhaustion’ (fatigue and weariness but also ‘vacuum’) as an engine of political hope and assembly in the Spanish Occupy / 15M movement. Specifically the essay describes the complex negotiations around stranger sociability, public space, and democratic knowledge that shaped the meetings of popular assemblies in the [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>We have recently published an article on the role of ‘exhaustion’ (fatigue and weariness but also ‘vacuum’) as an engine of political hope and assembly in the Spanish Occupy / 15M movement.</p>
<p>Specifically the essay describes the complex negotiations around stranger sociability, public space, and democratic knowledge that shaped the meetings of popular assemblies in the wake of the popular protests. The work of assembling was ‘exhausting’, by which participants would mean two things. In one sense, meetings would often turn into tiresome affairs, trying the patience and resilience of participants. In another sense, attendants would describe assemblies as spaces of political ‘exhaustion’, where politics as usual was emptied out and replaced by new democratic possibilities. We offer here an account of exhaustion as an ethnographic category. We are particularly interested in the role accorded to exhaustion as a vacuum enabling the appearance of novel social and political roles. We develop our argument by drawing a provocative analogy with the early history of scientific experimentation, where the nature of an ‘assembly’ of trusted peers and its location in genteel space became constitutive of a new type of experimental knowledge. What social and epistemic figures are popular assemblies bodying forth today?</p>
<p>You can access the article here [paywall]: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/1467-9655.12597/full</p>
<p>Or here [pre-print]: https://digital.csic.es/handle/10261/150627</p>
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		<title>Una introducción a los estudios urbanos en 10 tuits</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Alberto]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Jan 2017 12:38:29 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Un resumen en 10 tuits de &#8216;Glosario borroso sobre ciudad&#8216;, texto a su vez epigráfico sobre la ciudad contemporánea. &#160;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Un resumen en 10 tuits de &#8216;<a href="http://digital.csic.es/bitstream/10261/143010/1/glosario%20borroso%20ciudad%20published.pdf" target="_blank" rel="noopener">Glosario borroso sobre ciudad</a>&#8216;, texto a su vez epigráfico sobre la ciudad contemporánea.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.46.png" rel="attachment wp-att-1995"><img decoding="async" class="size-full wp-image-1995 alignleft" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.46.png" alt="Captura de pantalla 2017-01-26 a las 13.15.46" width="590" height="288" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.46.png 590w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.46-300x146.png 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.46-450x220.png 450w" sizes="(max-width: 590px) 100vw, 590px" /></a></p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.39.png" rel="attachment wp-att-1996"><img decoding="async" class="size-full wp-image-1996 alignleft" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.39.png" alt="Captura de pantalla 2017-01-26 a las 13.15.39" width="590" height="225" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.39.png 590w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.39-300x114.png 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.39-450x172.png 450w" sizes="(max-width: 590px) 100vw, 590px" /></a></p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.29.png" rel="attachment wp-att-2005"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2005 alignleft" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.29.png" alt="Captura de pantalla 2017-01-26 a las 13.15.29" width="586" height="186" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.29.png 586w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.29-300x95.png 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.29-450x143.png 450w" sizes="auto, (max-width: 586px) 100vw, 586px" /></a></p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.21.png" rel="attachment wp-att-2004"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2004 alignleft" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.21.png" alt="Captura de pantalla 2017-01-26 a las 13.15.21" width="590" height="191" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.21.png 590w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.21-300x97.png 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.21-450x146.png 450w" sizes="auto, (max-width: 590px) 100vw, 590px" /></a></p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.11.png" rel="attachment wp-att-2003"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2003 alignleft" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.11.png" alt="Captura de pantalla 2017-01-26 a las 13.15.11" width="589" height="222" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.11.png 589w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.11-300x113.png 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.11-450x170.png 450w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></a></p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.05.png" rel="attachment wp-att-2002"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2002 alignleft" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.05.png" alt="Captura de pantalla 2017-01-26 a las 13.15.05" width="588" height="193" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.05.png 588w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.05-300x98.png 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.15.05-450x148.png 450w" sizes="auto, (max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a></p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.57.png" rel="attachment wp-att-2001"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2001 alignleft" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.57.png" alt="Captura de pantalla 2017-01-26 a las 13.14.57" width="588" height="193" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.57.png 588w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.57-300x98.png 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.57-450x148.png 450w" sizes="auto, (max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a></p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.48.png" rel="attachment wp-att-2000"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2000 alignleft" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.48.png" alt="Captura de pantalla 2017-01-26 a las 13.14.48" width="589" height="191" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.48.png 589w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.48-300x97.png 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.48-450x146.png 450w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></a></p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.35.png" rel="attachment wp-att-1999"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-1999 alignleft" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.35.png" alt="Captura de pantalla 2017-01-26 a las 13.14.35" width="589" height="128" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.35.png 589w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.35-300x65.png 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.35-450x98.png 450w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></a></p>
<p style="text-align: left;"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.18.png" rel="attachment wp-att-1998"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-1998 alignleft" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.18.png" alt="Captura de pantalla 2017-01-26 a las 13.14.18" width="592" height="223" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.18.png 592w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.18-300x113.png 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2017/01/Captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-13.14.18-450x170.png 450w" sizes="auto, (max-width: 592px) 100vw, 592px" /></a></p>
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		<title>Las culturas de la participación (urbana)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Adolfo Estalella]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Aug 2016 08:58:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Urbano]]></category>
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					<description><![CDATA[Una contribución para los Laboratorios de cultura abierta celebrados en Medialab-Prado (Madrid) el 18 de mayo de 2016. Primera sesión con el título de &#8216;Apertura institucional y los espacios de participación&#8217;. Aquí está la relatoría completa del encuentro (pdf). El 18 de mayo participé en el primero de los tres laboratorios programados por el Área de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Una contribución para los Laboratorios de cultura abierta celebrados en Medialab-Prado (Madrid) el 18 de mayo de 2016. Primera sesión con el título de &#8216;<a href="http://medialab-prado.es/article/laboratorio-1-apertura-institucional-y-herramientas-de-participacion">Apertura institucional y los espacios de participación&#8217;</a>. Aquí está la <a href="http://medialab-prado.es/mmedia/19034">relatoría completa del encuentro (pdf)</a>.</p>
<p>El 18 de mayo participé en el primero de los tres laboratorios programados por el Área de cultura del ayuntamiento de Madrid en Medialab-Prado. La convocatoria nos interpelaba a discutir sobre la ‘apertura institucional y los espacios de participación’ dentro del área. Tras una mesa redonda el 17 de mayo donde se narraron distintas experiencias, el día siguiente (18 de mayo) fue dedicado íntegramente a la discusión sobre el tema de la convocatoria a través del trabajo por grupos.</p>
<p>Una decena de grupos, formados por 6-7 personas habían sido preparados con antelación. La jornada se organizó en tres partes. Una primera que pretendía hacer un mapa de necesidades y deseos dentro del sector cultural. Una segunda donde Ana Méndez de Andés realizó una revisión de las figuras de política participativa que se asumen dentro del área, a saber: grupos de trabajo, plenario, comités ejecutivo, observatorio y laboratorio. En la tercera parte se nos propuso a los grupos que seleccionáramos una de esas figuras y realizáramos un diseño para ella. Al final de la sesión, cada grupo realizó una exposición de su trabajo.</p>
<p>Mi grupo estaba compuesto por personas con diferencia ubicación profesional y distintas formaciones. De las siete personas que lo componíamos nadie me resultaba familiar aunque dos participantes eran conocidos. Creo que esa era la situación generalizada de todos. Éramos tres hombres y cuatro mujeres.</p>
<p>Nos costó encontrar un lenguaje común, centrar la mirada y llegar a un punto de discusión compartido, algo que no logramos. En términos generales las exposiciones que hicimos en la puesta en común fueron el resultado de componendas. A la hora de explicitar el mapa de los deseos, cada uno incluyó un epígrafe: café para todos. Y algo similar ocurrió al final. Es probablemente comprensible porque la tarea que se nos proponía era grande y el tiempo que teníamos era limitado. La dificultad para entendernos y llegar a un espacio de debate compartido fue evidente: mientras unos/as hablaban de usuarios de la cultura otros pensaban en ciudadanos, co-productores o profesionales del sector. Pese a esas dificultades, no me parece que fuera un defecto o problema, al contrario, esa diversidad en los entendimientos de la cultura que pretendíamos debatir era reveladora y tenía un punto enriquecedor.</p>
<p>Las propuestas de trabajo a lo largo de la jornada estuvieron articuladas a través de fichas materiales. Ciertamente el juego del viaje que se nos proponía con la ficha/billete de tren era seductor. Los mediadores y organizadores se afanaron en cuidar del proceso. El planteamiento metodológico estaba cuidado.</p>
<p>Las expectativas eran altas, pero los resultados, en mi opinión, fueron bajos. Salí de la sesión con un considerable desencanto. Quizás mis expectativas eran demasiado elevadas, estaban infundadas o eran consecuencia de mi desconocimiento del contexto en el que nos encontramos. Bien puede ser todo ello al mismo tiempo. Pero ni la propuesta me sedujo, ni la discusión política me emocionó. Alguien cercano me decía al terminar: salimos sin haber aprendido nada nuevo, y era cierto.</p>
<p><strong>Culturas de la participación</strong><br />
Sabemos que la situación del gobierno municipal es frágil. Que el área de cultura es especialmente vulnerable en la composición del gobierno como consecuencia de una estrategia política bastarda de desgaste que se ha aplicado desde el comienzo de la legislatura. Uno puede, por lo tanto, entender que el área evite situaciones que puedan redundar en una mayor debilidad, pero es algo de lo que no podemos hacernos cargo completamente quienes estamos de este otro lado de la institución porque la única forma sería dejar de tomar parte activa en el debate que debemos mantener. Y aquí van varios comentarios personales que surgen al hilo del planteamiento que se nos hizo y la discusión que tuvimos.</p>
<p>Mi primer comentario se refiere al objeto mismo de la propuesta: la participación. Se nos propuso una discusión sobre esa figura que enmarcaba además el debate en figuras convencionales. Se nos propusieron figuras de la participación que están ya más que ensayadas. Todas ellas eran dispositivos discursivos destinados a una política deliberativa, basadas además en formas de representación generalmente cerrada. P<strong>robablemente sean figuras necesarias, pero están lejos de poder encarar buena parte de los problemas que la política de la ciudad encuentra hoy en día.</strong> Más aún, dispositivos de ese tipo no son más que aplicar el manual de la política institucional existente, poco pueden añadir entonces a la ecología política de la ciudad.</p>
<p>Si el área pretende implementar dispositivos convencionales como un grupo de trabajo, un plenario de representación sectorial o ciudadana o un observatorio, no estoy seguro para que necesitan de la participación de quienes estamos fuera de la institución. No necesitan que nosotros pensemos eso porque ese terreno está más que trillado. Me pareció, y era una opinión que compartí con alguien próximo, que el área tenía ya pergeñados y bien definidos el repertorio de mecanismos que pretende implementar y que aquella reunión de la que participamos se encaminaba a legitimar una arquitectura institucional de la participación ya pensada.</p>
<p>Como me decía alguien recientemente en otro encuentro reciente: <strong>pareciera que no hubiéramos aprendido nada de lo que significa diseñar y desarrollar procesos abiertos para la co-producción de ciudad.</strong> El comentario surgía al hilo de una reunión donde volvíamos a inventar desde cero el diseño participación vinculado a una institución cultural. En lugar de partir de un punto conocido y consensuado, comenzábamos desde cero, como si no supiéramos nada. No dudo que esas reuniones donde cristalizan grupos de trabajo son importantes, pero parece careciéramos de memoria de aprendizaje, un hecho cuando nos referimos al diseño de proceso que pretenden abrirse a las participaciones diversas. Y eso que ocurre de manera situada, pareciera que se repitió en el mismo desarrollo del laboratorio: <strong>se nos pedía inventar de nuevo el plenario, el grupo de trabajo y el observatorio.</strong></p>
<p><strong>Creo que el sector cultural ha sido fundamental en la construcción de una singular ecología política que nos ha proporcionado (y sigue proporcionando) valiosísimas experiencias materiales y aportes conceptuales para pensar en una política urbana distinta, una participación política diferente.</strong> Desde cultura yo comenzaría por problematizar la misma noción de participación ciudadana en la política. Y eso no es pedir nada que no esté en el adn de quienes ocupan cargos institucionales en esa área, y tampoco es pedir nada nuevo que no lleve haciendo el sector cultural al menos una década.</p>
<p>Si hubiera que recurrir a una expresión sintética, diría que hemos presenciado un modesto y desafiante ejercicio de urbanización de la democracia que se ha diseminado por toda la ciudad, en lugares singulares. Este es resultado de sensibilidad políticas y urbanas muy diferentes, difíciles de conciliar en ocasiones pero creo que hay una cierta generosidad en muchas de ellas que se han abierto a diálogos con las instituciones y otras sensibilidades que años atrás hubieran sido considerados como alianzas monstruosas. Quizás el área no debería hacerse cargo de la participación en la política cultural sino de las culturas de la participación que han proliferado por la ciudad. <strong>Creo que la ciudad necesita un gesto curatorial (no de comisariado, sino de cuidado) que sea capaz de sostener en el tiempo esas experiencias y generar las condiciones que nos permitan hacer circular los aprendizajes realizados antes de que estos se pierdan.</strong></p>
<p>Creo que no he escrito nada que las personas al cargo del área de cultura de la ciudad no conozcan ya, probablemente lo saben con más detalle y precisión que yo, lo conocen de primera mano y por propia experiencia. Y es precisamente por esa razón que uno puede interpelar a quienes habitan ahora la institución a dar rienda suelta a los aprendizajes que llevan encarnados, porque probablemente tengamos solo una oportunidad. Y si no es ahora no será.</p>
<p>Quizás el reto último es repensar y rehabilitar la institución municipal a través de esas experiencias. Mi propuesta para la institución sería la siguiente: <strong>¿está dispuesta a aceptar el desafío que supone aprender de lo que la ciudad ya ha inventado?</strong>, ¿<strong>es posible generar un contexto de aprendizaje mutuo entre las iniciativas ciudadanas ya establecidas y la arquitectura institucional existente?</strong>, <strong>¿cómo podríamos desarrollar las infraestructuras que permitan hacer circular los aprendizajes ya realizados (en lugar de tener que re-inventar todo de nuevo)?</strong></p>
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		<title>Glosario borroso sobre ciudad</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Alberto]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Jun 2015 12:16:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
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					<description><![CDATA[Parece que hemos entrado en un ciclo de toma de posición (cuando no de toma de posesión) respecto del cual hay que manifestar lo que pensamos sobre esto y lo otro, con voz única y unilateral, en todos los órdenes de la vida: sobre cultura y sobre ciudad, sobre soberanía y autonomía, sobre hegemonía y razón popular, sobre [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Parece que hemos entrado en un ciclo de toma de posición (cuando no de toma de posesión) respecto del cual hay que manifestar lo que pensamos sobre esto y lo otro, con voz única y unilateral, en todos los órdenes de la vida: sobre cultura y sobre ciudad, sobre soberanía y autonomía, sobre hegemonía y razón popular, sobre lo instituido y lo instituyente, en fin, sobre tantas cosas que a uno, francamente, le cuesta hilar fino y no verlo todo borroso.</p>
<p>Por eso he considerado que a lo mejor ha llegado el momento para, no tanto tomar, como abrir una posición, una posición borrosa. Por ejemplo, esbozar un glosario borroso sobre ciudad. Un glosario borroso con el que pellizcarme cada vez que alguno intenta embelesarme con su toma de posesión. ¿Por qué sobre ciudad? Porque sigue siendo, muy a mi pesar y por mucho que lo intento, cosa sobre la que se me mezclan y emborronan muchas cosas y muchas voces.</p>
<p>El glosario recorre algunas de esas voces que hoy oímos sobre ciudad. Unas se oyen más que otras, y desde luego no están todas. Son voces, también, que reverberan, que se superponen y confunde unas con otras. Conviene, sin embargo, tenerlas todas presentes.</p>
<p>1. <strong>La ciudad es algo que nos pasa</strong>, es decir, algo que nos atraviesa, que nos sobrevuela, una corriente que nos lleva. Somos sujetos pasivos de ella: proceso histórico, macroeconomía, geopolítica del miedo.</p>
<p>Así, nos dicen, la ciudad es un lugar que ocupamos de camino a otro sitio: al progreso, a la modernidad, al desarrollo; también al abismo, a la violencia, a la desesperación y la desesperanza.</p>
<p>¿Cómo nos lleva la ciudad a esos sitios? Generalmente en un tobogán evolucionista, por el que han pasado desde la lucha de clases a la destrucción creativa, así como las más diversas dialécticas higienistas, pedagógicas e iluminadas. Hoy nos hablan de acumulación por desposesión o de aceleramiento antropocénico. Los más felices – históricamente también, los más peligrosos – nos hablan de ciudades marcas y ciudades creativas.</p>
<p>2. <strong>La ciudad es una condición</strong>, un orden constituido: entre lo sagrado y lo secular, entre cultura y naturaleza, de derechos y obligaciones, de libertades y responsabilidades, de identidades y clases. En la ciudad ‘somos’, y desde esta condición de ser ‘estamos-para’: dar y recibir, mandar o servir, exhibir o ser expuestos, vender y comprar, cuidar o ser cuidados, controlar o ser controlados.</p>
<p>Todavía hoy encontramos ciudades repletas de puertas y umbrales que separan unas condiciones de otras.</p>
<p>3<strong>. La ciudad es una comunidad</strong>, un entramado de relaciones, a veces simples, casi siempre complejas: gremios y colegios, sociedades y corporaciones, círculos de potentados, círculos de conspiradores y círculos de revolucionarios, gentes de un mismo lugar o personas de una misma orientación sexual o identidad de género.</p>
<p>Las comunidades a veces se mezclan, a veces no, dando lugar a segregaciones raciales, étnicas, profesionales, etc., o bien a encuentros multiculturales y cosmopolitas que nos traen gran alegría y felicidad [sic].</p>
<p>4. <strong>La ciudad es una base de datos</strong>, sobre esas comunidades y sobre otras que no sabemos aún que existen: datos sobre el perfil socio-demográfico de sus residentes, sobre sus hábitos de consumo, sobre eficiencia energética, sobre transporte y movilidad; datos sobre el precio del metro cuadrado y sobre su relación con el nivel medio de ingresos en un distrito, y sobre el cruce comparado de unos y otros datos por distritos, y todavía otro cruce de datos adicional a partir del nivel educativo de los integrantes de la unidad familiar, o de su lugar de procedencia, o de sus años de empadronamiento.</p>
<p>La ciudad es una gramática abierta de datos cuyas lenguas (en plural) apenas alcanzamos a vislumbrar.</p>
<p>5. <strong>La ciudad es un espacio</strong>, al interior del cual a veces obramos nosotros, pero que otras muchas veces obra todo él sobre nosotros mismos.</p>
<p>Un espacio privado, un espacio público, un espacio común. Y espacios entre medias, en los intersticios y en los márgenes, con nombres y sin nombres.</p>
<p>Los espacios de la ciudad son a veces fríos bloques de hielo, que nos congelan e impiden movernos. Nos asustan y atemorizan, quedando en ellos atrapados. La imaginación espacial nos puede, nos decimos.</p>
<p>Otras veces creemos que los espacios de la ciudad son nuestros, lugares prestos a ser ocupados. Hay imaginaciones espaciales que nos empoderan, nos decimos.</p>
<p>Y luego está el territorio. El territorio, el territorio, el territorio. Y la escala.</p>
<p>Territorio y escala: escuadra y cartabón para acabar con todo atisbo de imaginación espacial. Para acabar de una vez por todas con la ciudad.</p>
<p>6. <strong>La ciudad es un ecosistema</strong>, un sistema metabólico y circulatorio, al interior del cual se mueven y desplazan bienes, capital, información, personas y excrementos.</p>
<p>Se mueven recursos y residuos, activos y desechos, muebles e inmuebles, seres humanos y seres inhumanos, al compás de plusvalías que dibujan una ecología política retroactiva y retrógrada.</p>
<p>7. <strong>La ciudad es una red</strong>, una topología, un sistema infraestructural e informacional; una señal, un bit, un indicador, una imagen.</p>
<p>Information, knowledge, smart cities: No hay manera de quedarse fuera sino es quedándose atrás.</p>
<p>7. <strong>La ciudad es un modo de estar en el mundo</strong>, una actitud, una cultura: la del <em>flâneur</em> curioso, el paseante que busca dejarse asombrar por las luces de la ciudad, por el centelleo de sus infinitas formas y mercancías; o la del extraño, que navega un mundo nuevo que ni le termina de ser próximo ni le termina de ser ajeno. Entre unos y otros, la ciudad se despliega como un gran espectáculo de consumo, de objetos, personas y paisajes, alimentado a fetichistas, caníbales y turistas, una suerte de fantasmagoría que nos sobrecoge sin que sepamos o queramos resistirnos.</p>
<p>8. <strong>La ciudad es una pulsión</strong>, un cuerpo enervado, en tensión, curioso y observador, sagaz y espabilado, deseoso y voraz, que se escurre y adelanta a todo, que se escabulle para llegar al mundo una milésima de segundo antes de haber acontecido.</p>
<p>La ciudad está ahí, ahí, ahí, aconteciendo.</p>
<p>9. <strong>La ciudad es un sistema abierto y auto-organizado</strong>, complejo y emergente, vivo, material, dinámico y recursivo, en constante proceso de aprendizaje.</p>
<p>Por ello, si queremos alcanzar a ‘tocar’ la ciudad, a pulsarla y entrever cómo crece y se desenvuelve, no hay otra manera de hacerlo que a través del aprendizaje, del diseño de sistemas vivos que aprenden de la mano de la ciudad misma.</p>
<p>Aprendizajes que son susurros vertebradores de la vida urbana, que la infra-estructuran, que se despliegan con ella, a diferencia de las normas, las ordenanzas, los reglamentos, los planes urbanísticos y toda otra clase de pronunciamientos expertos, que super-estructuran la ciudad, legislando y &#8216;enseñando&#8217; un urbanismo ya extinguido y muerto.</p>
<p>Vamos a ver cuánto da de sí la toma de posesión.</p>
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		<title>Ciudad Escuela: entrevistas Radio Museo Reina Sofía</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Alberto]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Mar 2015 16:07:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[15Muebles]]></category>
		<category><![CDATA[Ciudad Escuela]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
		<category><![CDATA[Urbano]]></category>
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					<description><![CDATA[Ya hemos hablado con anterioridad de Ciudad Escuela, la plataforma de pedagogías urbanas de código abierto que tuvimos ocasión de diseñar y poner en marcha durante el transcurso de nuestra Residencia de Investigación en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en 2013-2014 (residencia que disfrutamos como integrantes del colectivo 15Muebles). Durante los últimos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Ya hemos hablado con anterioridad de <em><a href="http://ciudad-escuela.org/" target="_blank">Ciudad Escuela</a></em>, la plataforma de pedagogías urbanas de código abierto que tuvimos ocasión de diseñar y poner en marcha durante el transcurso de nuestra <a href="http://www.museoreinasofia.es/pedagogias/centro-de-estudios/residencias-investigacion/2013-2014/resolucion" target="_blank">Residencia de Investigación en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía</a> en 2013-2014 (residencia que disfrutamos como integrantes del colectivo <em><a href="http://www.15muebles.org/15muebles/" target="_blank">15Muebles</a></em>).</p>
<p>Durante los últimos meses hemos sido invitados a hablar sobre <em>Ciudad Escuela</em> un par de veces a la Radio del Museo Reina Sofía. Las entrevistas dan cuenta del origen del proyecto, de los encuentros y desencuentros con que nos hemos topado desde su puesta en marcha; también, de la coyuntura y las condiciones de vida y trabajo que atraviesan y conforman el ejercicio de un urbanismo comprometido y crítico hoy; y, en suma, de las aspiraciones y posibilidades que imaginábamos, y seguimos imaginando, para el proyecto.</p>
<p>Las entrevistas, por tanto, son una buena introducción a <em>Ciudad Escuela.</em> La radio del museo, además de colgar el archivo de audio de las mismas, ha tenido la gentileza de transcribirlas. (El material original disponible <a href="http://radio.museoreinasofia.es/15muebles" target="_blank">aquí</a> y <a href="http://radio.museoreinasofia.es/Ciudad-Escuela?lang=es" target="_blank">aquí</a>.) He pensado que merecía la pena juntar ambas transcripciones en un mismo texto, acompañándolo, también, del audio original.</p>
<p>1. Entrevista a Alberto Corsín Jiménez, junio del 2014</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe loading="lazy" src="http://radio.museoreinasofia.es/spip.php?page=embed&amp;id=532" frameborder="0" width="350" height="290"></iframe><br />
Transcripción</p>
<div>
<p><strong>Alberto Corsín</strong>: El proyecto <em>Ciudad Escuela </em>lo ponemos en marcha una plataforma de investigación en <em>mobimiento </em>(con b de mueble), sobre las formas en que política, conceptual y materialmente la ciudad se infraestructura a día de hoy. Esa plataforma de investigación en mobimiento se llama 15 Muebles, inspirada en el tipo de ciudad que el movimiento 15M puso en escena. La plataforma la componemos dos colectivos de arquitectura, Basurama y Zuloark, dos antropólogos, Adolfo Estalella y yo mismo, y dos arquitectos con experiencia en la transformación de la Arquitectura en una práctica y una cultura de red, que son Domenico di Siena y Alfonso Sánchez Uzábal.</p>
<p>Lo que nos proponíamos en nuestra residencia era problematizar el tipo de ciudad que el 15M hizo visible en esos tres aspectos: infraestructuras políticas, infraestructuras conceptuales e infraestructuras físicas, materiales. Y hacerlo en términos más o menos simétricos a las experiencias que se estaban sucediendo en la ciudad de Madrid, especialmente en aquellas experiencias que nosotros conocíamos muy de cerca. Por ejemplo, el Campo de Cebada, Estoesunaplaza o las asambleas de barrio, las mareas, etc.</p>
<p>Una de las cosas que nos preguntamos y que la investigación intenta vehiculizar es ¿Qué es la pedagogía cuando te la encuentras en la calle? Cuando encuentras gente que está poniendo en marcha proyectos no necesariamente pedagógicos, sino más bien políticos, de autoconstrucción o epistémicos, de transformación a nivel intelectual y de prácticas críticas. Estas distintas maneras de intervenir la ciudad tienen sin duda un valor educativo, un componente educacional, pero no necesariamente son pedagógicas. Lo que nos planteamos entonces es, además de ser fieles a estas prácticas de intervención de la ciudad en sus propios términos, intentar eclosionar sus potencialidades y líneas de fuga pedagógicas.</p>
<p>Lo que acabó dando una arquitectura, un soporte, al proyecto es un desarrollo tecnológico que tiene la Fundación Mozilla que llaman los <em>Open Badges</em>. Es un proyecto que pone en marcha la Fundación Mozilla hace cuatro años, cuando se dan cuenta de que hay millones de personas aprendiendo cosas en Internet y que esos aprendizajes no están reglados. Hay gente que está aprendiendo a cortar el pelo viendo vídeos en Youtube o está aprendiendo a tocar la guitarra o a soldar, y todo ese aprendizaje no tiene una certificación detrás. Entonces Mozilla pone en marcha los <em>badges</em>, que permiten a cualquier persona convertirse en un emisor de <em>badges</em>. Si consideras que se te puede dar bien enseñar a tocar la guitarra puedes armar una página web donde subes vídeos y enseñas a otros a tocar. Cada uno decide en qué términos y cómo enseña. La persona que emite los <em>badges </em>tiene que desarrollar algún sistema para comprobar que el que está al otro lado está aprendiendo de verdad, lo que Mozilla llama las evidencias.</p>
</div>
<p>Nosotros, inspirados por el sistema de los <em>Open Badges</em>, nos preguntamos: si la ciudad está a día de hoy en un momento experimental, que era nuestra hipótesis de partida, podríamos de alguna manera decir que hay infinitas pedagogías ahí fuera, de gente que está contándose la ciudad y reaprendiéndose la ciudad mutuamente, unos a otros. Entonces, ¿qué tal si usamos esta tecnología de los badges para hacer todo eso visible y liberar todo ese conocimiento? Hay mil maneras de relatar, de contarse la ciudad como ciclista, como viandante&#8230; ¿Qué tipo de escuela sería aquella que puede hacer visible todo eso? La plataforma es una página web: <a href="http://ciudad-escuela.org/">ciudad-escuela.org/ </a>y está estructurada de la siguiente manera. Tiene tres puertas de entrada: lo que llamamos &#8220;Descubrir la ciudad&#8221; que son nuestros itinerarios. Hemos creado cinco relatos sobre la ciudad, relatos más o menos teóricos donde hacemos visible la ciudad que nosotros reconocemos a través de esta problematización en la que hemos estado ocupados los últimos cuatro años, desde el 15M. Una ciudad que tiene que ver con infraestructuras abiertas, donde los ciudadanos asumen el diseño, la puesta en escena, la certificación incluso de sus propias infraestructuras urbanas. Ése es un itinerario, las infraestructuras abiertas. Otro itinerario tiene que ver con urbanismos en beta, lo que llamamos un urbanismo experimental. Otro tiene que ver con las interfaces. Hemos sido testigos de la proliferación de interfaces y pantallas en la ciudad, desde dispositivos móviles a nuevas maneras de contarse la ciudad a través de todo tipo de relatos en blog, con twitter, con facebook. Hay nuevos media que mediatizan e intermedian cómo nos contamos la ciudad unos a otros. En fin, son cinco itinerarios y cada itinerario es simplemente un itinerario posible. En el interior de cada itinerario, y ésta es la siguiente puerta de entrada a Ciudad Escuela, están los badges, lo que nosotros llamamos las &#8220;unidades de aprendizaje&#8221;.</p>
<p>2. Entrevista a Manuel Pascual y Adolfo Estalella, diciembre del 2014</p>
<p><iframe loading="lazy" src="http://radio.museoreinasofia.es/spip.php?page=embed&amp;id=556" frameborder="0" width="350" height="290"></iframe><br />
Transcripción</p>
<p><strong>Manuel Pascual: </strong>Ya no sé puede trabajar solo como desde fuera sino que tienes que interactuar y hacer un proyecto junto a la gente o junto a la ciudad para que tenga sentido el proyecto.</p>
<p><strong>Adolfo Estalella: </strong>Algo de lo que hemos hablado poco pero que me parece muy relevante es que es un proyecto de colaboración entre arquitectura y antropología. Entre una antropología que comienza a diluir sus formas habituales y se re-infraestructura o se dota de nuevo equipamiento material y una arquitectura con una sensibilidad singular, que va más allá de la construcción y empieza a pensar de una manera muy seria la condición social de sus intervenciones. Es interesante cómo surge el proyecto porque surge de un fracaso, de un intento de estudiar a la manera tradicional de la antropología a Basurama. Y hay una resistencia por parte de alguno de sus miembros e incomodidad y tenemos que buscar una alternativa, y la alternativa es generar un espacio de colaboración en el que ya los otros no son nuestro objeto de investigación sino nuestra parte en una colaboración. <em>Ciudad Escuela </em>es una propuesta de colaboración y el resultado de una colaboración.</p>
<p><strong>Manuel Pascual: </strong>Lo que nos ha dado el Reina Sofía o el centro de estudios es tiempo para trabajar y tener unas metas en las que construir ciertos objetivos. El Reina nos ha obligado a cristalizar el proyecto, con los errores y las bonanzas que eso lleva.</p>
<p><strong>Adolfo Estalella: </strong>Lo que hemos intentado hacer es desarrollar esta idea y esta práctica de qué sería una pedagogía urbana de código abierto, que era la idea principal en torno a la cual cristaliza el proyecto. La cristalización ha sido en torno a una serie de itinerarios pedagógicos que proponen grandes temáticas para comenzar a pensar la ciudad como un objeto de aprendizaje y un lugar donde se aprende y cada uno de estos itinerarios está alfombrado con una serie de badges que son temas específicos. A lo largo del último año, lo que hemos es hecho desarrollar una serie de 20 talleres distintos en distintos lugares de la ciudad e ir equipando con estas actividades el proyecto. Hemos desarrollado la infraestructura, que es un sitio web hecho con código abierto, la cual puede tirar cualquier actividad pedagógica que ocurra en la ciudad. Estamos muy contentos por dos razones: Una porque la infraestructura ha sido replicada casi literalmente en Colombia. Entonces un clon literal de la web lo puedes encontrar en ciudadescuela.co. Y por otro lado, porque varias iniciativas y colectivos de arquitectura han comenzado a utilizar los badges de <em>Ciudad Escuela</em>. De alguna manera, esa idea de cómo abrir el código de esta pedagogía urbana comienza a cuajar cuando otros colectivos se interesan por la plataforma.</p>
<p><strong>Manuel Pascual: </strong>Una cosa que es interesante que ha sucedido, que además era una cosa que al principio criticábamos del propio proyecto, que se haya construido casi un sistema que lo que hace es legitimar el conocimiento. Yo hago un taller de diseño participado en una plaza y le digo a la gente que desde ahora además pueden llevarse un badge en diseños abiertos de <em>Ciudad Escuela</em>. Esa cosa de la &#8220;titulitis&#8221; que era algo que queríamos evitar pero que para mucha gente funciona. Tenemos un taller periódicamente en el Campo de Cebada con una universidad colombiana y se han lanzado como locos a solicitar ese badge. Cada una de las personas que quiere un badge tiene que abrir una documentación nueva de lo que ha aprendido. No solo aprendes sino que tienes que publicar, abrir lo que has aprendido al resto del mundo.</p>
<p>Los badges de Mozilla no solo están infraestructurando procesos pedagógicos sino que están infraestructurando otras formas de ejecutar el diseño. Imagínate, acaba de legalizarse la reforma de 16 huertos urbanos comunitarios en Madrid.  Imagínate si el ayuntamiento de Madrid en vez de diseñar los huertos urbanos a través de un plan homogeneizador o un plan urbanístico convencional, un plan de cómo tienen que ser los huertos, diseñara a través</p>
<p>de planes pedagógicos vinculados a <em>Ciudad Escuela </em>o cualquier otra plataforma parecida. No voy y construyo lo que creo que la gente necesita y lo hago igual en todos los huertos, sino que lo que hago es diseñar talleres de reflexión o de trabajo en torno a los huertos. Para que sean los propios ciudadanos los que puedan diseñar y construir estos huertos comunitarios. Imagínate que muchas de las cosas que se planean en la ciudad de esta manera, desde un rígido plan desde arriba, se pudieran diseñar o infraestructura a través de talleres o de circunstancias de pedagogía cada una de las cosas que suceden en la ciudad.  En vez de hacerlo de una planificación vertical se haga desde un trabajo pedagógico horizontal. Se podría hacer un plan general de Madrid basado en estrategias de pedagogía en vez de estrategias de planificación.</p>
<p><strong>Adolfo Estalella: </strong><em>Ciudad Escuela </em>intenta hacer visible la condición pedagógica de muchos proyectos que están poblando la ciudad. Un huerto no es solo huerto es una manera nueva de practicar la ciudad y de imaginarla. Detrás de eso hay un todo un ejercicio de aprendizaje del que <em>Ciudad Escuela </em>toma inspiración y que por otro lado intenta hacer visible. <em>Ciudad Escuela </em>sería una infraestructura para todo esos ejercicios pedagógicos, una infraestructura que intenta hacerlos visibles y sancionar esa condición pedagógica y que no sean únicamente las instituciones tradicionales las que sigan ostentando el monopolio de cuáles son los conocimientos legitimados. Además del ejercicio pedagógico, hay una propuesta política en <em>Ciudad Escuela </em>en la cual la política no se entiende únicamente no solo a través del discurso y de la palabra sino a través de la intervención material. Construir un huerto en la ciudad hay todo un ejercicio político detrás de esto. Amueblar el espacio público como se hace en el Campo de Cebada es toda una intervención política en la ciudad, que no pasa por la manifestación sino que &#8220;mobiliza&#8221; la ciudad con b, con b de mueble.</p>
<p>Una manera de pensarlo o a través de la cual hemos tomado inspiración es a través de esa idea del derecho a la ciudad, que es una figura que acuña Henri Lefebvre a finales de los sesenta  para pensar en el derecho a la ciudad como un ejercicio de reclamación a habitar la ciudad en nuevos términos. Nuevos derechos entran en la existencia o comienzan a poblar la ciudad a través de esos ejercicios de amueblamiento. Podríamos decir que una de las ideas que propone <em>Ciudad Escuela </em>es la idea de re-amueblar el derecho a la ciudad, dotarle de nuevas infraestructuras ya no solo es una cuestión puramente discursiva sino que requiere de nuevos muebles.</p>
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		<title>‘La apuesta municipalista’: una larga historia (reseña)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Adolfo Estalella]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Feb 2015 10:39:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
		<category><![CDATA[Urbano]]></category>
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					<description><![CDATA[{Reseña} Observatorio Metropolitano de Madrid, (2013). ‘La apuesta municipalista’. Madrid: Traficantes de Sueños. Las expresiones de protesta que en los últimos cuatro años han recorrido toda España han colocado a la ciudad en el centro de la política; escenario de un ejercicio que reinventa las formas y el objeto de la práctica política. Guanyem en [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>{Reseña} Observatorio Metropolitano de Madrid, (2013). <em>‘La apuesta municipalista’</em>. Madrid: Traficantes de Sueños.</strong></p>
<p>Las expresiones de protesta que en los últimos cuatro años han recorrido toda España han colocado a la ciudad en el centro de la política; escenario de un ejercicio que reinventa las formas y el objeto de la práctica política. Guanyem en Barcelona y las diversas agrupaciones de Ganemos, primero en Madrid y después en otras ciudades de toda España, atestiguan la emergencia de un movimiento que el libro objeto de esta reseña nombra como nuevo municipalismo. Sabemos que las ciudades han emergido en décadas recientes como espacios centrales de la gobernanza política contemporánea. Ante el progresivo vaciado de un Estado que pierde atribuciones a favor de instituciones supra-nacionales e infra-estatales, la ciudad emerge como lugar paradigmático de una nueva gobernanza. El panorama es quizás más complejo y el libro da cuenta de ello al apuntar a la complejificación cada vez mayor de los niveles de gobierno.</p>
<p>‘La apuesta municipalista’ plantea como tesis central la idea de que las ciudades constituyen una oportunidad central para la renovación de nuestras democracias actuales: “si tomamos las instituciones que resultan más inmediatas a los ciudadanos, los municipios, y los convertimos en ámbitos de decisión directa, podemos hacer realidad una democracia digna de tal nombre” (143). La obra se organiza en cinco capítulos, los dos primeros trazan la emergencia histórica del municipalismo en España (capítulo uno) y en otros países europeos en la últimas décadas (capítulo dos). El capítulo tercero describe la arquitectura institucional de los municipios españoles establecida en la democracia y el cuarto concreta la discusión para el caso de Madrid y hace una revisión de la historia de las asociaciones vecinales y la transformación de la ciudad en el proceso creciente especulación inmobiliaria. El libro se cierra con una llamada a un municipalismo democrático que enumera un catálogo de propuestas que constituyen un borrador de manifiesto.</p>
<p><strong>Municipio libre</strong><br />
La obra sitúa la emergencia histórica de lo que denomina municipalismo en el siglo XIX, momento en que se arma la arquitectura institucional del Estado español y se delinea la idea de autonomía municipal. Será un periodo convulso de gobiernos efímeros e insurrecciones permanentes a lo ancho de toda España en el que está en disputa, entre otros asuntos, el equilibrio entre la aspiración centralizadora del Estado y la autonomía de sus distintas instituciones territoriales. El liberalismo progresista de carácter republicano, federalista, democrático y social verá en los municipios la oportunidad para una reorganización del poder político y se enfrentará durante todo el siglo a la oposición de conservadores y liberales de otro pelaje partidarios de un Estado centralizado. En mitad de esas luchas cobra forma la idea de autonomía municipal a través de distintas legislaciones que comienzan con la Constitución de 1812 y continúan posteriormente con reformas en décadas siguientes. Algunas de esas mediadas permanecen hasta la actualidad, como el establecimiento de diputaciones, institución dependiente del gobierno central, en un nivel superior al del ayuntamiento y que con la reciente reforma municipal gana en atribuciones.</p>
<p>Los liberales se organizan durante todo ese tiempo en clubes secretos y tablaos diseminados por pueblos y ciudades; el paradigma de estas agrupaciones secretas fue quizá la sociedad de Los Comuneros. Esos espacios serán el armazón para las insurrecciones constantes que se producen desde mediados de siglo por toda España y que cristalizan en la constitución de juntas revolucionarias en los municipios. Resultado de ese proceso es la idea del municipio libre que se desarrolla en el último cuarto del siglo cuando se radicalizan las ideas municipalistas de un republicanismo que tiene entre sus objetivos la comunalización de las tierras. La idea tendrá recorrido hasta la década de 1930 donde se articula en torno a tres ejes: urbanismo ecologista, poder democrático local y auto-organización del bienestar.</p>
<p><strong>Okupas y verdes</strong><br />
Las protestas de la década de los sesenta del siglo XX darán lugar a la emergencia de nuevos movimientos urbanos que hacen de la ciudad su objeto de reclamación. La obra describe dos de ellos: la experiencia de okupación de los llamados Provos y Kabouters en Holanda que emergen a finales de la década de los sesenta y se desarrollan durante la década de los setenta; y los movimientos ecologistas en Alemania y Francia y su transformación en partidos políticos. Las propuestas de transformación social de estos movimientos adoptaron tres líneas diferentes: expresiones contraculturales que tomaron la forma de acciones públicas como candidaturas paródicas, nuevos movimientos urbanos, y alternativas políticas formales. Un ejemplo son los Provos holandeses, que nacen como movimiento contracultural a través de acciones públicas callejeras en la forma de happenings que vehiculan su crítica a la sociedad de la época. De ahí pasarían a cristalizar como movimiento y se convertirían en la década de los setenta en partido político con el nombre de Kabouters; llegaría a obtener una representación considerable, aunque efímera, en el ayuntamiento de Ámsterdam. Sirvieron de ejemplo para otros movimientos europeos que vieron en la transición a formas convencionales de la política una estrategia capaz de desestabilizar las instituciones tradicionales. La rotación de cargos electorales, el origen dentro de movimientos políticos y la creación de programas sectoriales sirvieron de inspiración a otros grupos ecologistas y radicales diseminados por Europa.</p>
<p>Pero serían los movimientos verdes los que explorarían a fondo la posibilidad de conjugar movimiento social y representación política a través de la forma del partido. Frente a la alta capacidad de movilización de los movimientos su impacto en la política institucional era limitado, de manera que a lo largo de la década de los sesenta los verdes comienzan a constituir los primeros partidos políticos por toda Europa. En Alemania lograrán tener una gran relevancia desde mediados de la década de los setenta con un movimiento que se sostiene sobre cuatro principios: ecología, justicia social, democracia de base y no violencia. Fueron ellos los que exploraron las tensiones entre movimiento y partido: estructurados con cargos rotativos y no remunerados, su organización era abierta de manera que cualquier persona no afiliada podría ocupar cargos, lo suyo era un “partido anti-partido”.</p>
<p><strong>Ayuntamientos democráticos</strong><br />
Tras una introducción histórica que da cuenta de expresiones políticas que han hecho de la ciudad su eje de articulación el libro regresa a la discusión de la arquitectura política territorial de España. El municipio vuelve a cobrar relevancia institucional con el establecimiento de la democracia. Junto con las Comunidades Autónomas, los municipios son los dos pilares sobre los cuales se construye la organización territorial del Estado español. La noción de autonomía municipal emerge durante el siglo XIX y es desarrollada legalmente con el establecimiento de la democracia. La Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local de 1985 establece el marco legal de competencias municipales que varían dependiendo del volumen de la población. Hay dos aspectos cruciales que ayudan a comprender la estrecha relación que durante las últimas dos décadas los municipios han establecido con el sector inmobiliario: de un lado la insuficientemente financiación que han recibido del gobierno central y del otro la falta de claridad o incluso opacidad en las competencias de los ayuntamientos. En ese escenario de escasez de financiación los ayuntamientos convirtieron el suelo en su fuente de financiación principal (más de la mitad de sus ingresos). La liberalización del suelo a través de la reforma de la legislación estatal en 1998 intensificó ese proceso que dotó de una amplia autonomía a los ayuntamientos para el diseño de sus mercados inmobiliarios.</p>
<p>Esto llevó a una progresiva competencia territorial entre ciudades en un mercado en el que pugnan globalmente por conseguir la localización de empresas o la inversión de los mercados al tiempo que compiten dentro de sus Estados por infraestructuras. En esas circunstancias los municipios se han convertido en empresarios de su territorio, frente a la época anterior en la que eran administradores políticos del territorio. El resultado de la crisis ha sido catastrófico para los municipios que obtenían de la actividad inmobiliaria la mitad de sus ingresos pues estos disminuyeron un 70% entre 2007 y 2011. Ante esta situación el gobierno central ha aprobado una reciente reforma legislativa (Ley de racionalización y sostenibilidad de la administración local) que reduce drásticamente la autonomía de los ayuntamientos y desplaza muchas de sus competencias hacia las comunidades autónomas y las diputaciones provinciales.</p>
<p><strong>El ejemplo de Madrid</strong><br />
El cuarto capítulo hace una revisión rápida del proceso por el cual Madrid se ha transformado en una ciudad global en la últimas tres décadas. Describe el movimiento migratorio que se intensificó desde la década de los sesenta y la emergencia del intenso movimiento vecinal en la década de los setenta que constituyó la escuela política de muchos vecinos. La aparición de barriadas nuevas y apresuradas fue el lugar donde esas asociaciones se establecieron a través de reclamaciones de mejores equipamientos. La historia de cómo las asociaciones perdieron su vigor cuando muchos de sus cargos entraron a formar parte de las primeras administraciones municipales tras las elecciones de 1979 es de sobra conocida.</p>
<p>Madrid creció desorbitadamente en términos territoriales en esas décadas, y volvió a hacerlo posteriormente a partir de 1995 y hasta el comienzo de la crisis económica en 2008. Un ejemplo de la desmesura de su inversión en infraestructuras lo encontramos en el número de autovías y autopistas que se ha triplicado desde 1990 mientras que el suelo ocupado se ha duplicado. Se trata de un crecimiento basado en el ciclo inmobiliario y su inserción en los flujos financieros globales a través de la localización de grandes multinacionales en la ciudad. Durante ese tiempo la capital se transforma en una ciudad global en la que se localizan grandes empresas multinacionales españolas que traen un importante flujo de capital que invierte en el sector inmobiliario. Al mismo tiempo se produce un progresivo proceso de privatización de la sanidad y la educación en manos de la comunidad autónoma. El capítulo sintetiza la amplia investigación que el OMM ha descrito en ‘Madrid, ¿la suma de todos? Globalización, territorio y desigualdad’, y ‘Manifiesto por Madrid. Crítica y crisis del modelo metropolitano’.</p>
<p><strong>Nuevo municipalismo</strong><br />
El libro se cierra con una defensa vigorosa de un nuevo municipalismo que debiera ser la fuente de una renovación, o más bien transformación, de nuestra democracia. Una defensa de la democracia directa que permita formas de autogobierno mediante la fórmula de lo que se denomina ‘democracia de cercanía’. La propuesta reconoce la dificultad que supone hacer de los ayuntamientos la piedra de toque política para el reforzamiento de una democracia en unos territorios cada vez más conectados y complejos; la apuesta hipotética es sin embargo desafiante y seductora. El libro reconoce que el ordenamiento institucional municipal constituye una limitación para el programa propuesto, por ello resulta necesario repensar no sólo en términos municipales sino muy a menudo en términos de regiones metropolitanas. La hipótesis que lanzan es que el municipio puede ser el sitio y punto de partida en el que confluye y cobra forma la efervescencia política que en estos momentos recorre el país. El libro se cierra con un esbozo para un manifiesto que pasa por pensar los ayuntamientos como espacios para la política y no para la gestión; por explorar una nueva forma de institucionalidad democrática, intensificar el federalismo, las economías de base municipal y sostener la condición de movimiento sin caer en la esclerotización de la que adolece el partido político.</p>
<p><strong>Pedagogías</strong><br />
El libro reconoce las recientes expresiones municipalistas como herencia del clima que el 15M trajo a las plazas de todas España en 2011. Ha sido habitual situar este movimiento y el Occuppy global en relación con el movimiento altermundista que tomó las ciudades de todo el mundo en el cambio de siglo. En algunas ocasiones se ha puesto en relación también con el vigoroso movimiento vecinal que se desarrolló en la década de los setenta en España. La apuesta municipalista hace algo más al situarlo en una larga tradición que hunde sus raíces en las insurrecciones del siglo XIX y eso es sin duda una valiosa contribución. Hay cierta romantización en la invocación que se hace de la democracia directa cuando se señalan las formas políticas asamblearias de las polis griegas o de las comunas medievales como ejemplos paradigmáticos, esas expresiones políticas están lejos de ser ejemplos a seguir si uno atiende con precisión a los estrictos límites que tenía la participación política en la polis griegas. Quizás lo más problemático es que la propuesta municipalista que defienden vuelve a andar los caminos del antagonismo político que señala el conflicto como espacio paradigmático de la política. Pero algunos de los ejemplos que señalan evidencian que quizás una nueva política para una nueva ciudad no deba andar necesaria o únicamente el camino del antagonismo.</p>
<p>Así lo hacen cuando reconocen que en las asociaciones de vecinos &#8220;todo estaba por inventar y los vecinos resultaron ser los &lt;&lt;pioneros&gt;&gt; de una nueva forma de vida urbana&#8221; (118) o cuando señalan la necesidad de abrir una amplia entrada al amateurismo que es el elemento constitutivo de la política democrática, frente a la expertización de esta que debería ser reducida al mínimo. Si las asociaciones de vecinos fueron la escuela política de muchos la amateurización requiere igualmente del aprendizaje de aquellos alejados de la experticia política convencional. Tanto un caso como el otro señalan a la pedagogía como espacio para la reinvención de una política que no tiene una forma antagonista sino el registro de un nuevo aprendizaje.</p>
<p>La ciudad se ha convertido en un objeto no sólo de las nuevas experiencias municipalistas sino de toda clase de proyectos que exploran cómo componer una ciudad distinta con un repertorio diferente de prácticas. Si esos nuevos municipalismos elevan el activismo hacia lo institucional otro tipo de proyectos lo descienden hacia lo infraestructural. Me refiero con estos últimos a iniciativas que exploran cómo componer una ciudad distinta a través de formas de intervención material: huertos urbanos, edificios okupados, espacios liberados y ejercicios que reamueblan unos y otros lugares con infraestructuras ciudadanas. Son demasiadas las ocasiones en las que no se reconoce la potencia política de tales proyectos, pero todos ellos equipan la ciudad con un nuevo mobiliario material y conceptual, un nuevo repertorio de prácticas e infraestructuras políticas. Y lo hacen a través de la constitución de espacios de aprendizaje, donde construir una ciudad distinta es un efecto del aprendizaje sobre esta.</p>
<p>El conflicto sobre el que se sostiene la política antagónica es un espacio experto,  sólo son capaces de acceder a él quienes tienen ciertos conocimientos y sólo son capaces de habitarlo unos cuantos comprometidos. Conocimientos y compromiso son aspectos que son y pueden ser aprehendidos, de ahí que un ejercicio de política radical no resida quizás en el conflicto sino en los aprendizajes previos. Es quizás ese ejercicio de aprendizaje de la política lo que el 15M nos mostró, como lo hicieron antes las asociaciones de vecinos, los movimientos verdes, o los clubes anarquistas y las asociaciones de liberales. La pregunta que queda entonces en el aire es cómo hacer del aprendizaje el instrumento para el diseño de una ciudad distinta. Y no me refiero con ello a un aprendizaje para transformar la ciudad sino a un aprendizaje que en su ejercicio trae a la existencia ese otro nuevo municipio al que aspiramos.</p>
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		<title>Maravillas: la excepcional excelencia de la culturas experimentales</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Adolfo Estalella]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 Jan 2015 15:45:48 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Hoy, víspera de reyes, se celebra una manifestación del Patio Maravillas en Madrid (a las 19.00 en la plaza del 2 de mayo). Uno de los proyectos de intervención urbana más fructíferos de la ciudad con una larga trayectoria desde que comenzara en 2007 su itinerario por tres sedes distintas en el barrio de Malasaña. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy, víspera de reyes, se celebra una manifestación del Patio Maravillas en Madrid (a las 19.00 en la plaza del 2 de mayo). Uno de los proyectos de intervención urbana más fructíferos de la ciudad con una larga trayectoria desde que comenzara en 2007 su itinerario por tres sedes distintas en el barrio de Malasaña. Lo que comenzó como una okupación se ha asentado y convertido en uno de los lugares para pensar la ciudad y hacer ciudad más singulares de Madrid; por ello defender el Patio es, como reclama el lema de su movilización, construir otra ciudad distinta. No soy un asiduo del Patio y no lo conozco en detalle, pero las veces que lo he frecuentado ha sido para atender a debates que se ubican a menudo en la vanguardia del pensamiento social. </p>
<p>El Patio es uno de esos lugares que parece radiar a la ciudad la inquietud por preguntarnos cómo podría ser una ciudad diferente y en este sentido la sensibilidad urbana que parece impregnar a quienes lo habitan resuena con la de otros sitios donde se alumbran algunos proyectos de excepcional valor en Madrid: El Campo de Cebada, La Tabacalera de Lavapiés, Esta es una plaza, Vaciador&#8230; por nombrar sólo algunos de ellos. Una sensibilidad que se extiende y toca instituciones como Medialab-Prado, Intermediae y el Museo Reina Sofía en algunas de sus líneas de investigación y que está presente en proyectos de otras ciudades como La Casa Invisible en Málaga y Can Batlló en Barcelona, entre muchos otros. Esa trama de lugares y proyectos dibujan una geografía en la cual se ha desarrollado una cultura de la experimentación urbana de excepcional relevancia. </p>
<p>Llamarlos espacios de cultura experimental no es una metáfora, porque experimentar no es únicamente contrastar hipótesis y tampoco es algo que ocurre únicamente en los laboratorios. Si algo caracteriza históricamente a las culturas de la experimentación es la capacidad para traer al mundo entidades que no existían: un nuevo virus que es descubierto y cobra cuerpo, una enfermedad que es diagnosticada y cuya presencia es sancionada, una nueva partícula subatómica que comienza a existir y expande el mundo hacia otros confines. Lo que ocurre en espacios como el Patio Maravillas o la Casa Invisible es literalmente un ejercicio de experimentación urbana pues en ellos se trae al mundo algo que antes no estaba: nuevas sensibilidades urbanas, formas de asociación en la ciudad y con la ciudad, infraestructuras que amueblan un nuevo derecho a la ciudad… En definitiva, son lugares todos ellos que componen una ciudad distinta, nos ayudan a imaginarla en nuevos términos y a practicarla de una manera diferente. </p>
<p>Pero pensar en esos lugares como espacios donde se desarrollan culturas experimentales no significa reducirlos a lo cultural. Lo que ocurre en ellos desborda ampliamente los límites estrechos de las concepciones convencionales de la cultura para extenderse a otros entornos como la ciudad, el cuerpo y las redes digitales. El cuidado que en esos lugares se tiene por los cuerpos, las infraestructuras urbanas que se generan, la invención de nuevas maneras de narrar, relatar y dar cuenta de lo que acontece a través de las tecnologías digitales… Todo ello no puede ser contenido en el estrecho marco de la cultura, apunta más bien a otros modos de componer un mundo común: con otros materiales, otras tecnologías, otras formas de sociabilidad.</p>
<p>La amenaza sobre el Patio es en realidad una amenaza generalizada contra otros lugares como La Casa Invisible en Málaga, una sombra que se cernirá pronto a otros lugares en Madrid y que mina otras instituciones públicas. Es una amenaza contra espacios excepcionales y lugares donde podemos encontrar la misma excelencia en su carácter experimental que pueden reclamar centros de investigación académica, instituciones médicas o centros de pensamiento de este país. Así lo evidencia el reconocimiento que recibió El Campo de Cebada tras lograr el galardón Golden Nica del prestigioso festival europeo Ars Electronica y el premio del espacio público de la XII Bienal Española de Arquitectura  y Urbanismo son evidencias de ello. Es una excelencia excepcional, porque constituyen una excepción que no se puede medir por los patrones convencionales.</p>
<p>Excelencia es aquello de “superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo”, y sin duda lo que ocurre en esos lugares merece nuestra mayor estimación, nuestro aprecio sincero y, desde luego, el mayor de los cuidados para sostenerlo en el tiempo. La razón última para salir en defensa de esos espacios urbanos de cultura experimental y cuidar las condiciones de posibilidad para su trabajo no es sin embargo la excelencia, sino algo distinto. Deberíamos defenderlos porque en ellos se están re-ingeniando y componiendo nuevos modos de vivir en común que nos ayudan a imaginar cómo puede ser una ciudad distinta y una sociedad diferente.</p>
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		<title>Un experimento urbano de mesa</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Adolfo Estalella]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Dec 2014 16:34:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Experimentation]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
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					<description><![CDATA[Un experimento urbano de mesa (texto en formato PDF) Madrid está en plena efervescencia urbana en los últimos años, en este tiempo se ha producido una explosión de iniciativas ciudadanas que intervienen en el rediseño de lo urbano y exploran la posibilidad de una relación distinta con la ciudad. Proyectos vecinales que recuperan edificios desocupados [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;" align="JUSTIFY"><a href="https://www.academia.edu/9675068/citykitchen_un_experimento_urbano_de_mesa">Un experimento urbano de mesa (texto en formato PDF)</a></p>
<p align="JUSTIFY">Madrid está en plena efervescencia urbana en los últimos años, en este tiempo se ha producido una explosión de iniciativas ciudadanas que intervienen en el rediseño de lo urbano y exploran la posibilidad de una relación distinta con la ciudad. Proyectos vecinales que recuperan edificios desocupados para transformarlos en centros culturales, espacios baldíos en mitad de la ciudad que han sido convertidos en huertos para el barrio o iniciativas que reamueblan el espacio público con nuevas infraestructuras. <a href="http://citykitchen.es/">Citykitchen</a><a name="sdfootnote1anc" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote1sym"></a>(1) es uno de esos múltiples proyectos. A mediados de abril de 2014 celebró la antepenúltima de las seis sesiones de las denominadas Mesas de Citykitchen, una serie de encuentros celebrados en Intermediae (Matadero, Madrid) que reunieron a ciudadanos, iniciativas de intervención urbana y técnicos del ayuntamiento de la ciudad. Los huertos urbanos fueron el objeto de una discusión que se prolongó por más de tres horas y que comenzó con una presentación de la Red de Huertos de Madrid (ReHd Mad!) y siguió con otra de técnicos del Área de Medioambiente del ayuntamiento; unas treinta personas asistieron al encuentro abierto.</p>
<p align="JUSTIFY">La Red, fundada en 2010, agrupa a unos 40 huertos distribuidos por la ciudad y se ha convertido en un ejemplo excepcional del tipo de proyectos discutidos en Citykitchen. Los huertos, nos contó Pablo Llobera, no son simplemente espacios para plantar hortalizas sino sitios de aprendizaje y construcción de una ciudad distinta. En poco tiempo se han ganado el reconocimiento internacional que se tradujo en 2012 en una mención de Naciones Unidas como ejemplo de práctica de sostenibilidad. Desde su fundación la Red ha tratado de lograr la normalización legal de los huertos que ocupan espacios de titularidad pública, un proceso que en aquel momento estaba a punto de cerrarse tras un diálogo prolongado con el Ayuntamiento de Madrid. A ello se refirieron José Luis Sanz, Rafael Ruiz y Marisol Santos en una presentación que dio cuenta de los departamentos encargados de diferentes regulaciones del espacio público así como de la diversidad de leyes relacionados con ese tema. Su intervención suscitó numerosas preguntas relacionadas con las competencias sobre los espacios urbanos, permisos, regulaciones y la elaboración de los pliegos que establecen las condiciones de las convocatorias públicas del ayuntamiento.</p>
<p align="JUSTIFY">El encuentro era uno de las sesiones mantenidas durante casi dos años, en ellas Citykitchen ha reunido a ciudadanos, colectivos activistas, técnicos de la administración, arquitectos, antropólogos, productores culturales… los participantes se han resistido a ser clasificados y en ese tiempo han jugado a llamar a los funcionarios del ayuntamiento técnicos ciudadanos y a quienes estamos del otro lado ciudadanos expertos… el juego irreverente con esas categorías era un intento por problematizar las formas de experticia urbana. Las preguntas que se insinuaba tras ello era: ¿quién sabe sobre la ciudad?, ¿quién sabe cómo intervenir en ella?, ¿qué conocimientos necesitamos para componer una ciudad distinta? En buena medida Citykitchen ha explorado la emergencia de otras formas de experticia para el diseño de la ciudad, o más bien, de versiones de la ciudad que emergen con el despliegue y aprendizaje de modos nuevos de componer lo urbano. Una situación que nos desafía a investigar otras formas de gobernanza urbana.</p>
<p style="text-align: center;" align="JUSTIFY"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-59web.jpg"><img decoding="async" class="aligncenter  wp-image-1698" title="140204-2-Entremeses-LaraCano-59web" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-59web.jpg" alt="" width="600" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-59web.jpg 1000w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-59web-300x200.jpg 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-59web-450x300.jpg 450w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a></p>
<p align="JUSTIFY">Citykitchen no es, sin embargo, un ciclo de encuentros o charlas, es una cocina urbana que ha explorado dos aspectos de esa proliferación de intervenciones urbanas que componen una ciudad distinta. Primero, piensa cómo hacer circular los aprendizajes que ocurren acá pero que podrían ser replicables allá, en algún otro lugar, porque cada uno de esos proyectos que transforma la ciudad genera nuevos aprendizajes: componemos otra ciudad al mismo tiempo que aprendemos a hacerlo. El encuentro dedicado a los huertos urbanos es un ejemplo de ese aprendizaje mutuo en el que la red vertía su experiencia en cultivar una ciudad distinta y los técnicos del ayuntamiento desplegaban un conocimiento al alcance de muy pocos. La sensibilidad pedagógica que destilaba ese encuentro ha atravesado Citykitchen y es uno de sus elementos distintivos.</p>
<p align="JUSTIFY">Un segundo aspecto de Citykitchen es que esa pedagogía se ha puesto al servicio de un objetivo concreto: cómo establecer otro tipo de interlocuciones entre la administración y la ciudad, el ayuntamiento y los vecinos. Más allá de los espacios de conflicto conocidos entre esas dos partes, Citykitchen ha explorado cómo sería una política distinta, o más bien, cómo cocinar una política distinta para la ciudad, investigando las infraestructuras, espacios y metodologías para necesarios para ello. El punto de partida es la asunción de que tenemos más preguntas que respuestas; más aún, que necesitamos nuevas preguntas y que la única manera de elaborarlas es en complicidad con otros, aprendiendo y dejándoles que aprendan de nosotros. La administración no es en este caso un otro situado en el extremo antagónico sino la contraparte a la que interpelamos para aprender conjuntamente. Esta es al menos la visión que puedo dar de mi participación en el proyecto como testigo en la diáspora; en lo que sigue me refiero a cuatro aspectos que creo que Citykitchen nos enseña para pensar en las formas de intervención ciudadana en la ciudad: las infraestructuras, los aprendizajes, los archivos y la experimentación.</p>
<p><strong style="font-size: 13px;">Infraestructuras<br />
</strong><span style="font-size: 13px;">Citykitchen se apoyó sobre una iniciativa previa surgida de las ascuas del PECAM, el Plan Estratégico de Cultura del Ayuntamiento de Madrid que el delegado de las Artes el momento pretendió elaborar en 2012. Un plan que era tanto un diseño de la cultura madrileña como una propuesta de intervención en la ciudad a través de una visión economicista ungida con la retórica de lo digital, la </span><em style="font-size: 13px;">smart city</em><span style="font-size: 13px;"> y las fábricas sin humo</span><a style="font-size: 13px;" name="sdfootnote1anc" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote1sym"></a><span style="font-size: 13px;">(2). El plan nunca vio la luz pero generó en distintos espacios de la ciudad debates en torno a la cultura. En uno de ellos, organizado por Medialab-Prado e Intermediae, se convocó una mesa para discutir lo que se denominó en aquel momento proyectos ciudadanos de gestión de lo público. Tras una primera reunión llegó una segunda y continuó con periodicidad regular para generar lo que se llamó en aquel momento La Mesa de Proyectos de Ciudadanos de Gestión de lo Público; para simplificar: La Mesa.</span></p>
<p align="JUSTIFY">La Mesa convocó durante sus primeros meses a diferentes iniciativas de intervención urbana surgidas en los últimos años en Madrid. Pasaron por ella a narrar su experiencia participantes del Mercado del barrio de Montamarta, un enorme espacio de titularidad municipal cedido a un colectivo encargado de reconvertirlo en un proyecto cultural/social, miembros de otros de los proyectos ciudadanos prometedores como la misma Red de Huertos y El Campo de Cebada, entre otros, contaron también sus experiencias. En cada uno de esos encuentros se desgranaban con minuciosidad los detalles que habían permitido sacar adelante distintas iniciativas: alguien había conseguido la autorización para el uso de un gran espacio porque conocía personalmente a un responsable de la administración, en otro proyecto la toma de agua se había conseguido gracias a un apaño técnico… parecía como si cada proyecto fuera literalmente un apaño que aprovechaba conocimientos de unos y otros. ¿Sería posible estandarizar esos conocimientos, generar una metodología que permitiera replicarlos en otros lugares, incluso en otras ciudades? Ese intento por generar una metodología era un lema repetido habitualmente.</p>
<p align="JUSTIFY">Los meses pasaron y en un determinado momento La Mesa se ensanchó y se convirtió en cocina, en una cocina urbana: Citykitchen, que ha sido promovido por los colectivos de arquitectura Basurama y Zuloark en complicidad con Intermediae y apoyados en La Mesa. Así que <a href="http://lamesaciudadana.wordpress.com/" target="new">La Mesa</a><a name="sdfootnote3anc" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote3sym"></a>(3), una infraestructura ciudadana para intervenir en la ciudad, se convirtió en el mobiliario para esa cocina urbana. Quizás la elección de nombres pueda parecer caprichosa, pero está plena de sentido: la invocación de una mesa primero y de una cocina después señala un intento por evidenciar la importancia de las infraestructuras para tomar parte en la ciudad, un asunto que apareció recurrentemente en las discusiones de La Mesa primero y de Citykitchen después.</p>
<p align="JUSTIFY">De los huertos urbanos al Campo de Cebada, pasando por otros proyectos como Esta es una plaza, todos ellos evidenciaban el papel crucial de infraestructuras en esa otra relación con la ciudad. Por muy mundanas que estas fueran: una toma de agua para un huerto, la conexión eléctrica, un servicio que transforma el espacio público… la intervención material de los ciudadanos en la ciudad dota a esta de unas capacidades diferentes y equipa a los primeros con una sensibilidad diferente. Esas prácticas nos hablan de una política que no se piensa única ni necesariamente a través de la construcción de eso que algunos llaman un sujeto político, que no se piensa a través de la construcción de una comunidad, sino que evidencia la necesidad de infraestructuras para tomar parte en la ciudad de una manera distinta. La construcción de infraestructuras urbanas deja en evidencia el mantra de la participación para evidenciar que lo que necesitamos son infraestructuras para configurar la manera como tomamos parte en la ciudad.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-55web.jpg"><img decoding="async" class="aligncenter  wp-image-1699" title="140204-2-Entremeses-LaraCano-55web" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-55web.jpg" alt="" width="600" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-55web.jpg 1000w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-55web-300x200.jpg 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-55web-450x300.jpg 450w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /><br />
</a></p>
<p align="JUSTIFY"><strong>Aprendizajes<br />
</strong>La Mesa tuvo resonancias por la ciudad y los promotores del huerto de la Revoltosa, en Arganzuela, se acercaron en 2014 a una de sus reuniones en busca de asesoramiento. Habían ocupado un espacio baldío del barrio con un huerto y tenían dudas sobre los pasos a seguir.</p>
<p align="JUSTIFY">Quienes estaban presentes en La Mesa desplegaron todos sus conocimientos: los contactos a establecer con la Red, quién podía ayudarles con el compostaje, dónde conseguir tierra… Sólo unas semanas después de aquello la responsable del distrito ordenaba sepultar el huerto. El desmantelamiento del huerto es un indicador descriptivo del tono que gobierna muy habitualmente las relaciones entre administración y ciudadanía, entre vecinos y ayuntamiento. La teoría política se ha ocupado de darle cuerpo teórico a esta manera de entender la política como un ejercicio de confrontación. Sea el otro un enemigo al que se excluye moralmente en un ejercicio de política antagónica, o un adversario al que se reconoce en una relación agónica, Chantal Mouffe<a name="sdfootnote4anc" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote4sym"></a>4 ha sido quien ha sintetizado de manera precisa esa idea de que la esencia de la política es la confrontación. Y ciertamente el lenguaje del conflicto permea muchos contextos políticos de la ciudad, y hay quienes en la mesa lo invocan también a menudo el conflicto como una instancia productiva. Pero también es cierto que el camino del conflicto lo hemos recorrido y lo conocemos al dedillo, Citykitchen ha aspirado a transitar otras sendas en la relación entre esas dos partes que cohabitan en la ciudad. Más que conflictos, en esa cocina nos hemos encontrado con dilemas, más que enfrentamientos han sido problemas que nos desafían y que desbordan nuestras capacidades.</p>
<p align="JUSTIFY">La debilidad del conflicto es que necesariamente y de manera maniquea genera dos campos distintos. El dilema, en cambio, no nos distribuye en dos lados sino que abre un manojo de posibilidades ilimitadas. Alguien del ayuntamiento comentó en cierta ocasión su sorpresa por la ausencia de la confrontación en esos encuentros y, ciertamente, la cocina urbana de Citykitchen desmanteló el conflicto mediante un ejercicio pedagógico arropado por un gesto de permanente hospitalidad compartida. La puesta en público de la sesión dedicada a los huertos evidenciaba dos maneras de relacionarse con la ciudad muy distintas en su misma estética: Pablo se refería a sus abigarradas diapositivas de texto apretado: aprovechamos el espacio lo mismo que en los bancales del huerto. Dos maneras que, sin embargo, en aquel momento tenían cabida en el mismo espacio, capaces de generar la condiciones para explorar conjuntamente cómo componer una ciudad común.</p>
<p align="JUSTIFY">Por mucho que los participantes de las sesiones se empeñaran el tratar de superar las distinciones tradicionales entre la administración de un lado y la ciudadanía del otro esta permanecía. El logro de Citykitchen no ha sido trascender esa dicotomía sino superar el antagonismo que tradicionalmente las relaciona. Citykitchen reconoce dos partes que son distintas porque vienen equipadas con conocimientos diferentes y ha sido capaz de generar las condiciones para una pedagogía reversible que reconoce una diversidad de saberes, sensibilidades y modos de estar, pero que está dispuesta a enseñar y aprender, a hablar y también a escuchar pacientemente. El gesto pedagógico que atraviesa los encuentros es un reconocimiento de los límites propios porque las preguntas que tenemos hace tiempo que nos han desbordado. Ciertamente ese reconocimiento exige un ejercicio de humildad; la mesa y la cocina han sido esas tecnologías humildes que han abierto la posibilidad para un ejercicio político diferente.</p>
<p align="JUSTIFY">Quienes han participado en Citykitchen son jóvenes, en la treintena, formados intelectualmente, atrapados en la situación económica que atraviesa el país. El perfil sociocultural está lejos de ser un reflejo de la multitud de habitantes de una ciudad como Madrid. Difícilmente podría pensarse Citykitchen en términos de representación política, una crítica habitual a muchos de estos procesos. Pero Citykitchen no pretende representar a otros sino a la ciudad; su ejercicio de representación no es político, al estilo del parlamento, sino epistémico, a la manera del experimento. A fin de cuentas su referente es la cocina y no el parlamento, su aspiración es la comensalidad y no lo adversarial. El antagonismo político se transforma en algo diferente cuando los comensales no se sientan a la mesa sino que están a cargo de ponerla. Más aún, quienes asisten a Las Mesas de Citykitchen no son simplemente comensales porque su preocupación es, antes que nada, preparar la mesa para otros.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;" align="JUSTIFY"><a href="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-73web.jpg"><img decoding="async" class="aligncenter  wp-image-1700" title="140204-2-Entremeses-LaraCano-73web" src="http://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-73web.jpg" alt="" width="600" srcset="https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-73web.jpg 1000w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-73web-300x200.jpg 300w, https://www.prototyping.es/wp-content/uploads/2014/12/140204-2-Entremeses-LaraCano-73web-450x300.jpg 450w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a></p>
<p align="JUSTIFY"><strong>Archivos<br />
</strong><span style="font-size: 13px;">Después del encuentro dedicado a los huertos hubo un intercambio de correos dentro del grupo organizador de las mesas pidiendo las diapositivas de las presentaciones que se habían realizado. Costó localizarlas pero finalmente dieron con ellas y pueden verse publicadas en Internet</span><a style="font-size: 13px;" name="sdfootnote5anc" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote5sym"></a><span style="font-size: 13px;">(5). De encuentro hay una relatoría pormenorizada: un relato escrito, las presentaciones, la grabación de audio y una breve cápsula de video en la que se interpela a alguno de los participantes sobre los asuntos discutidos. El trabajo de documentación ha sido exhaustivo y el resultado es un archivo detallado y heterogéneo en términos de formato. El trabajo de documentación hace evidente que los encuentros públicos de Las Mesas de Citykitchen han sido, en realidad, la puesta en escena del trabajo de muchas reuniones dedicadas a su diseño en las que participaban igualmente miembros de la administración y esos otros que no se me ocurre como llamarlos sino ciudadanos.</span></p>
<p align="JUSTIFY">En los últimos tiempos los archivos han proliferado de manera generalizada. Décadas atrás eran una tecnología en manos del Estado y de las grandes instituciones; ahora cualquier acontecimiento, por mundano que sea, puede ser (y es) documentado para ser después archivado públicamente: el archivo ha sido liberado de las manos de las grandes instituciones. Si algo caracteriza a muchos de los proyectos de intervención en la ciudad es su esfuerzo por narrar y dar cuenta de lo que acontece, documentar y archivar la ciudad que componen. La relación del archivo con la ciudad ha sido explorada en sucesivas ocasiones, Walter Benjamin es un caso ejemplar que piensa la ciudad como un archivo: recorrer sus calles es navegar el archivo de la historia urbana. En otras ocasiones se ha pensando en la ciudad inscrita en el archivo: la construcción documentada de la ciudad en archivos que dan cuenta de ella. Aquí el archivo es algo distinto, es una manera de componer la ciudad, una manera de ensamblar otra ciudad.</p>
<p align="JUSTIFY">El archivo de Citykitchen testifica los límites propios al tiempo que testea los límites de la ciudad que se compone: cuando se documenta se deja evidencia de la precariedad de lo que se ha compuesto; y se reconoce además que no estamos todos, hay quien falta y que podría estar. Archivar los encuentros de Las Mesas de Citykitchen es un ejercicio de composición de la ciudad que da cuenta del cuidado y la preocupación por los que no están presentes, es para ellos para quienes se documenta. Ocuparse del archivo, curarlo (en su sentido curatorial), es entonces cuidar de la ciudad. Y ese esfuerzo despliega nuevas posibilidades pues el archivo ya no guarda únicamente el pasado sino que se anticipa al futuro; como dice el antropólogo Arjun Appadurai<a name="sdfootnote6anc" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote6sym"></a>(6), esto archivos en manos de las iniciativas ciudadanas son una tecnología de la aspiración. Nos encontramos aquí con archivos para la aspiración de una ciudad distinta porque el archivado no es el final de algo que acontece sino el principio de lo que está por ocurrir.</p>
<p align="JUSTIFY"><strong>Experimentación<br />
</strong><span style="font-size: 13px;">Hay un último aspecto que está insinuado en el nombre de Citykitchen: su orientación experimental. Los laboratorios urbanos han proliferado en los últimos años y no es extraño encontrar invocaciones aquí y allá que claman por laboratorios para experimentar con la ciudad o que incluso piensan a esta como un laboratorio. Citykitchen tiene en su nombre una insinuación a lo experimental que galvaniza su germen inicial; a fin de cuentas, la cocina ha sido históricamente un lugar que no es ajeno a la experimentación. La cocina, sin embargo, carece del glamur, el prestigio y la legitimidad que solemos atribuirle a esos espacios inmaculados, separados del mundo y donde las condiciones controladas someten a la naturaleza a condiciones excepcionales para hacer otra sociedad: el laboratorio. Pero ante la inflación del laboratorio como figura recurrente para pensar la experimentación el proyecto optó por nombrarse como una estancia doméstica mucho más humilde.</span></p>
<p align="JUSTIFY">La historia de la ciencia nos ha mostrado que la imagen más extendida que tenemos de la experimentación científica como algo que ocurre en un laboratorio donde se tortura a la naturaleza para contrastar las teorías es, además de parcial, poco generosa con la diversidad histórica de la experimentación. Es una imagen que toma como modelo a la física y que es fraguada durante el siglo XX, pero antes de eso (y después también) la experimentación es más diversa, hay muchos más estilos en ella y los experimentos tienen, desde luego, muchas otras formas además de la señalada. El trabajo de Citykitchen es experimental porque está a la búsqueda de los conocimientos necesarios para componer la ciudad de otra manera y porque se preocupa por generar las metodologías que permitan viajar a ese conocimiento. El historiador de la ciencia Hans-Jörg Rheinberger<a name="sdfootnote7anc" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote7sym"></a>(7) ha descrito de manera hermosa la experimentación biotecnológica del último cuarto del siglo XX diciendo que los experimentos son, antes que nada, sistemas que sirven para encontrar preguntas que los experimentadores aún no tienen. Experimentar, nos dirá Rheinberger, es una manera de generar futuros. Y ciertamente hay una búsqueda por otros futuros en Citykitchen.</p>
<p align="JUSTIFY">Una búsqueda de preguntas que es experimental, pero que es también política o que, de alguna manera permite renovar el contenido y la orientación de la política. Resuena esa búsqueda con lo que el colectivo argentino Situaciones ha llamado investigación activista, aquella que en lugar de mantenerse en militancias se organiza en investigaciones y que en lugar de proporcionar respuestas se orienta a la búsqueda de nuevas preguntas. Citykitchen no es un laboratorio pero su cocina urbana se orienta a la experimentación, y tampoco es un colectivo activista pero el ejercicio de componer una ciudad distinta es netamente político. Con unos y otros comparte la búsqueda de nuevas preguntas antes que la asunción de certezas conocidas. No hace falta llevar hasta el extremo el argumento, creo que resulta iluminador para dar cuenta de lo que se ha cocinado en esos encuentros: dilemas compartidos en lugar de conflictos entre partes, problemas comunes en lugar de enfrentamientos de adversarios. Citykitchen ha intentado prototipar otra política mientras compone otra ciudad.</p>
<p align="JUSTIFY">La filósofa Isabelle Stengers<a name="sdfootnote8anc" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote8sym"></a>(8) dice que si algo caracteriza a la experimentación es el ejercicio consciente y expreso por el cual uno pone en riesgo sus argumentos. Aunque lo que se arriesga en la cocina no son los argumentos sino los alimentos, cada comida es un encuentro de riesgo y una promesa de satisfacción. Citykitchen era una apuesta de riesgo: en lugar de un proyecto participativo, en el cual la administración invita a la ciudadanía a tomar parte de los asuntos públicos, podemos pensar que Citykitchen ha sido un proyecto de administración participativa: un proyecto en el cual son los ciudadanos quienes interpelan a sus administradores a que participen en un ejercicio inverso. Hay que tener coraje para aceptar el desafío; y también una buena dosis de compromiso, en el sentido que lo acuña Marina Garcés cuando dice que comprometerse es ponerse en un compromiso: en un lugar que no es el propio y que te saca de tu zona de confort. Para que eso ocurra necesitamos lugares que acojan hospitalariamente, que mimen los ritmos y que escuchen con paciencia. Intermediae, una institución pública, ha sabido a menudo colocarse en ese lugar: hacer y dejar ese lugar desde una escucha modesta.</p>
<p align="JUSTIFY">Creo que Citykitchen nos enseña que necesitamos un vocabulario distinto, no el tradicional de la política y no el convencional de la experimentación. Nos desafía a generar nuevas preguntas y hace evidente que eso sólo es posible en compañía de otros. Muchos de los contextos más productivos que en Madrid están dedicados a pensar la ciudad desde los márgenes parecen estancados: sus discursos y prácticas se mueven en círculos, los interlocutores de esa imaginación urbana desbordada nunca cambian. Una manera de superar esa situación es interpelar a extraños: lo suficientemente cercanos para no sentirnos amenazados, y lo suficientemente alejados para que ocurra lo inesperado. Pero para eso es necesario generar las condiciones que lo permitan: las infraestructuras, lugares y arquitecturas capaces de acoger hospitalariamente esa extrañeza. La historia de la ciencia ha dado cuenta en los últimos años de la relevancia que la arquitectura tiene en la experimentación: los laboratorios son antes que nada sofisticadas infraestructuras para la producción de conocimiento. El filósofo de la ciencia Ian Hacking<a name="sdfootnote9anc" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote9sym"></a>(9) ha investigado un tipo de experimentos que se desarrollan sobre mesas, lo que llama <em>table-top experiments</em>. En este caso la arquitectura experimental es, literalmente, una mesa. Las Mesas de Citykitchen son, también, un experimento urbano de mesa. Una nueva ciudad pugna por ser compuesta sobre una mesa, y la cocina es el lugar perfecto para que algo así ocurra: una cocina que no es doméstica, para la familia, sino que es pública, para todos.</p>
<p>Gracias a quienes ponen La mesa y apañan la cocina, porque gracias a ellos y ellas aprendemos que la ciudad puede ser de otra manera.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p id="meta"><strong>Fotos de Lara Cano</strong>.</p>
<p>Gracias a Aurora Adalid por su cuidado edición del texto en PDF.</p>
<p><a href="https://www.academia.edu/9675068/citykitchen_un_experimento_urbano_de_mesa">Un experimento urbano de mesa (texto en formato PDF)</a>.</p>
<div id="txtlicencia">
<p>Este texto se distribuye con una licencia Creative Commons de tipo Reconocimiento-Compartir Igual. Eso significa que el texto puede ser copiado, distribuido, modificado y comercializado siempre que se mantenga la atribución a su autor y se distribuya con la misma licencia. Pueden consultarse los términos de la licencia en: <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/es/" target="new">http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/es/</a><span style="font-size: 13px;"> </span></p>
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<div><strong>Referencias</strong></div>
<div id="txtfootnotes">
<div id="sdfootnote1"><a name="sdfootnote1sym" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote1anc"></a>(1) Citykitchen, en &lt;http://citykitchen.es&gt;.</div>
<div id="sdfootnote2"><a name="sdfootnote2sym" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote1anc"></a>(2) ‘Otra cultura para otro Madrid. ¿Otra cultura para quién? Notas sobre el PECAM, en &lt; http://www.prototyping.es/cultura-digital/otra-cultura-para-otro-madrid-otra-cultura-para-quien-notas-sobre-el-pecam&gt;</div>
<div id="sdfootnote3"><a name="sdfootnote3sym" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote3anc"></a>(3) La Mesa ciudadana, en &lt;http://lamesaciudadana.wordpress.com&gt;.</div>
<div id="sdfootnote4"><a name="sdfootnote4sym" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote4anc"></a>(4) Mouffe, C. (2005). <em>On the political</em>. London: Routledge.</div>
<div id="sdfootnote5"><a name="sdfootnote5sym" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote5anc"></a>(5) Documentación del segundo plato de Citykitchen: &lt;http://citykitchen.es/el-segundo-plato-de-citykitchen&gt;</div>
<div id="sdfootnote6"><a name="sdfootnote6sym" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote6anc"></a>(6) Appadurai, A. (2003). Archive and Aspiration. In J. Brouwer &amp; A. Mulder (Eds.), Information is Alive: Art and Theory of Archiving and Retrieving Data (pp. 14-25). Rotterdam: NAj Publishers.</div>
<div id="sdfootnote7"><a name="sdfootnote7sym" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote7anc"></a>(7) Rheinberger, H.-J. (1997). Toward a History of Epistemic Things: Synthesizing Proteins in the Test Tube: Stanford University Press.</div>
<div id="sdfootnote8"><a name="sdfootnote8sym" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote8anc"></a>(8) Stengers, I. (2000). The Invention of Modern Science. Minneapolis, London: University of Minnesota Press.</div>
<div id="sdfootnote9"><a name="sdfootnote9sym" href="http://citykitchen.es/un-experimento-urbano-de-mesa/#sdfootnote9anc"></a>(9) Hacking, I. (1983). Representing and intervening. Cambridge: Cambridge University Press.</div>
</div>
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